Frikitecaris

o_Ô Alzando la ceja, conquistando el mundo.

31 de gener 2007 a les 10:08 a.m. Perpretat per Cristina 13 Comments

Porque no nos verás llegar. ¡Iiiiaaa!










Share/Bookmark

30 de gener 2007 a les 10:13 a.m. Perpretat per Cristina 12 Comments

Buena parte de la emoción de la vida cotidiana del bibliotecario consiste en la versatilidad; bueno, más bien en la teatralidad: hacerse el despistado buscando un ejemplar desaparecido y pillar libro en mano a aquel usuario que te había jurado y perjurado que no lo tenía. Poner cara adusta cuando te preguntan si pueden llevarse en préstamo un libro y contestar con un seco "no", acompañado de un expreviso mohín indicador del disgusto por la interrupción. Fruncir el cejo cuando te preguntan algo mientras haces el café que media el almuerzo del tentempié, y asqueado señalar el horizonte vacío como respuesta. Mentir es sencillo y confundir al usuario es una actividad que os recomiendo para liberar estrés. Puestos a mentir, lo haré, pero a vosotros os toca dilucidar en qué miento y en qué no. Cinco enunciados son verdad, cinco son mentira: se trata de un meme pasado por Jaume. A quien acierte, se recompensa con un Kinder sorpresa para los intramuros y un frankfurt para los de extramuros.

1. Practico dos horas semanales de pesas a la semana y una de Combat. Practicaría Muay Thai o Kick Boxing, pero una lesión en las rodillas me lo impide. El objetivo de tanto ejercicio es obvio: difundir mi condición de cachas entre los usuarios y evitar discusiones tontas...con levantar un dedo produzco el efecto quieto parao.

2. Una bibliotecaria como yo debe tener unos gustos exquisitos, a la altura de su educación victoriana. El té es un ritual, un evento social, absolutamente imprescindible en mi vida. En casa tengo unas veinte variadades, principalmente de té verde, que reconozco sólo con olerlas.

3. El tópico de bibliotecaria sexy no lo es en absoluto: falda y tacón de aguja para trabajar y mostrar mi estilizada figura. Reivindico mi femininidad, y me relaja el sonido de los tacones al caminar. Me parece increíble que haya mujeres a las que habría que recordarles que tienen piernas.

4. Mi piel se mantiene tersa gracias al polvo desprendido de los libros, por lo que no es necesario que use cremas, que además aborrezco. Tampoco utilizo mascarillas para el pelo, ya que al peinarlo siempre en su pulcro moño, cuanta menos suavidad mejor, y me queda divino de la muerte.

5. Soy la bibliotecaria más metódica y ordenada...en casa. En el trabajo soy un desastre: no os pongo una foto de mi mesa por pura vergüenza. En mi biblioteca, puedo pasar veinte veces por delante de una estantería con libros mal colocados y no me inmuto. Pero en casa veo uno fuera de lugar y ya me tiro del moño.

6. Hago tan rematadamente bien mi trabajo, soy tan eficiente, disciplinada y con tan buena presencia, que me valoran como elemento indispensable en mi empresa, hasta el punto de sustituir a la Gerente y a la Secretaria Ejecutiva de Dirección (y mano derecha del Director) cuando se ausentan. Ah, y aparte del Socio Fundador y uno de los socios principales, soy la única con despacho propio de entre 60 personas.

7. Como bibliotecaria cosmopolita, cultivada y refinada, adoro la música clásica, y especialmente la dodecafónica. Amenizo las tardes de la biblioteca con la música de la segunda Escuela de Viena: Arnold Schönberg y sus discípulos Alban Berg y Anton Webern. Me pirra sobre todo el último, que es el más radikal.


8. Disfruto de la vida en ciudad, su ritmo vertiginoso y la vida cultural y literaria que ofrece: visitar otras bibliotecas, estar al día de los últimos libros publicados...Extrovertida y social, me siento como en casa en lugares muy concurridos. Además, soy la persona más feliz del mundo cuando me convierto en el centro de atención de toda la concurrencia: el principal motivo que me llevó a estudiar filología árabe fue que al ser tan exótico y raro la gente se interesaría y yo podría centrar la conversación. Lo consigo: manipular a la gente es tan fácil...

9. Leo tanto, y soy tan apasionada en ello, que me puedo pasar un día sin comer si el libro consigue atraer toda mi atención: la comida es secundaria, y cocinar aún más. Cocino de supervivencia y aún gracias, aunque los huevos fritos no se me dan del todo mal.

10. Antes de convertirme en bibliotecaria, era un desastre para todo: cacharro que tocaba, cacharro que se estropeaba. Por supuesto, eso cambió el día en que me diplomé en Biblioteconomía, y mi apodo Krissis dejó de ser utilizado en los círculos íntimos. Por fin dejé atrás la frustración que me causaba ser tan torpe y llegué a la Perfección (en mayúsculas).

And the meme goes to...¡¡¡Juanmiiitaaaa!!!

Share/Bookmark

29 de gener 2007 a les 10:04 a.m. Perpretat per Cristina 10 Comments

Ya lo hemos dicho, pero lo repetimos, que los bibliotecarios son personas totalmente desprovistas de imperfecciones y defectos. En todo aquello que hacen el resultado es pulido, metódico y eficaz. Sin embargo, no todo el mundo es así. El mundo no-bibliotecario, me refiero. Existen personas con un karma especial, cuyo campo de acción dependerá del grado de su magnetismo. Son capaces, por ejemplo, de incrustar un disquete en una ranura que no es ni del CD ni del propio disquete; bueno, de hecho, no era nada. También son capaces de aporrear la pantalla del ordenador durante media hora porque no funciona, antes de darse cuenta de que dicha pantalla no está enchufada. Incluso pueden no ser capaces de descargar las fotos de una cámara digital si se trata de algo tan 'simple' como de encender la mencionada cámara. O de encertar la tortilla de patatas en el pequeño vaso con Martini enmedio de toda una gran mesa por lo demás vacía. Es un caso concreto, JuanMagneto, pero seguro que conocéis más: son aquellas personas que hacen reales las Leyes de Murphy. Entre esas personas de aura singular, hay por supuesto usuarios de biblioteca. Y por lo tanto, leyes de Murphy aplicadas a la biblioteca:

Ley de Maryann
Siempre se encuentra lo que no se busca.

Ley de London sobre las bibliotecas
Necesite el libro que necesite, será el último del montón.

Corolario de Atwood
Los únicos libros que desaparecen de las bibliotecas son los que usted necesita.

Ley de Parkinson
El progreso de la ciencia es inversamente proporcional al número de revistas especializadas que se publican.

Ley de Hanggi
Cuanto más trivial sea una investigación, más personas las leerán y estarán de acuerdo con ella.

Ley de Weiner sobre bibliotecas
Nunca hay respuestas, sino referencias a otros textos.

Ley de Murphy del trabajo fin de curso
El libro o la revista fundamental para terminar su trabajo de fin de curso será el único que no esté en la biblioteca.

Corolario
Si no falta, le habrán arrancado las páginas más importantes.

Ley de Duggan sobre la investigación erudita
No podrá determinar la fuente de la cita más valiosa.

Corolario
La fuente de la cita que usted olvidó consignar, aparecerá en la crítica más desfavorable a su trabajo.

Ley de Whittington sobre la comunicación
Si un escritor elabora un manuscrito sobre un tema del que no entiende, sólo lo entenderán los lectores que saben del tema más que el propio escritor.

Corolario
Los textos que se elaboran de esa manera no cumplen el primer objetivo de la comunicación: informar al desinformado.

Share/Bookmark

26 de gener 2007 a les 9:53 a.m. Perpretat per Cristina 17 Comments

En el principio de los tiempos, el Bibliotecario era un ser normal, tranquilo y metódico, sin grandes aspiraciones, aparte de los evidentes por la naturaleza de su bondadoso carácter: ser amable con los usuarios y poder responder a todas sus dudas e inquietudes. Algo así como un gurú personal, medio psicólogo, medio detective. Con el tiempo, la realidad hormonal de los usuarios adolescentes y la inagotable energía de los usuarios más jóvenes trunca sus expectativas. Es parte del ciclo vital del bibliotecario. El resultado es la necesidad de sacar toda la biblioadrenalina acumulada a lo largo de los años.

Es el surgimiento de Conan el Bibliotecario, el único que puede mandar callar con sólo posar levemente su mirada en ti. Muchos ya lo conocéis:




Pero ha aparecido uno nuevo, mucho más terrorífico...










Share/Bookmark

25 de gener 2007 a les 10:02 a.m. Perpretat per Cristina 28 Comments

Frikitecaria alzó los brazos al cielo, implorando clemencia. O iluminación divina.

– No lo entiendo. ¿Cuál es la diferencia?
– Ninguna —respondió el sabio—, se trata de una filosofía, una manera de pensar, una tendencia...
– ¿Una moda?
– Algo así, sí...
– ¿Y en qué consiste?

–Es como el porno : no se puede definir, pero lo reconoces en cuanto lo ves.
– Sigo sin entenderlo.

El sabio vuelve a intentarlo. Veamos, Cristina, aparte de cómo Tim Berners-Lee califica de bunk (retórica vacía), el palabroteo sobre el Web 2.0, muchas páginas se refieren a este fantasioso concepto como una buzzword, o sea, una palabra en boga, de un área particular del conocimiento, que difiere de la jerga porque se usa para impresionar a la gente. Ese tipo de lenguaje se me resbala bastante y por eso creo que el Web 2.0 es un concepto inventado para que cuatro colgados tengan de qué hablar y hasta se crean importantes.

Alternativamente: Well, Web 2.0 is bunk. Not that the elements of this rebirth aren't there. I write about some of them, and Richard has them nailed. It's just that they cannot be classified under a common umbrella. They are forward lurches of various standards and technologies, some compatible, some not. Some revolutionary, some evolutionary, some impractical. Some are collaborative, others are highly competitive with each other.

Más enlaces:

Vale, ahora las collejas que queráis. Pero cuidado con la séptima cervical, que la tengo fastidiadilla...






Share/Bookmark

24 de gener 2007 a les 10:16 a.m. Perpretat per Cristina 12 Comments

El trabajo del bibliotecario, como todos sabéis ya, consiste básicamente en quitar el polvo de libros y estanterías, catalogar algún librillo de vez en cuando y mandar callar la mayor parte del tiempo. Por eso es difícil hacer una selección de entre todos los candidatos para una plaza: la mayoría son aptos y con cualidades de sobra para tareas tan arduas; la criba es muy dura, consecuencia de la gran competencia. Por otro lado, los usuarios siempre se preguntan qué conocimientos se necesita para ser bibliotecario y poder pasarse el día ligando con las ciervas que pululan en ella. Pura envidia, majetes.

Cómo no, os ofrecemos una pequeña muestra:

  • ¿Cuál es el DNI de la directora de la Biblioteca Nacional?
  • ¿En qué año, mes y día se completó el cimborrio de la iglesia del pueblo del director general del libro, archivos y bibliotecas?
  • ¿Cuál fue la primera enciclopedia que usó tapas de color azul marino?
  • ¿Qué diámetro tiene el inodoro de la biblioteca nacional de Australia?
  • ¿Cuál es el santo del primer día de la conferencia internacional sobre catalogación de obras eslovacas?
  • ¿Quién estaba presente en la habitación limpiando los ceniceros cuando se propuso por primera vez la creación de la Biblioteca Nacional?
  • ¿Qué significan las siglas FDKDFDGASSDKFAHDK?
  • ¿Cuál fue el decimoquinto país en establecer el depósito legal y cuántos habitantes tiene?
  • ¿Qué expresión latina usaban los libreros romanos cuando se les acababa la tinta en el peor momento y que se considera un taco muy vulgar?
  • ¿Qué evento famosísimo sucedió en 2004 que afecta a las bibliotecas especializadas y que no se ha publicado ni en la prensa especializada?
  • ¿Cuándo fue la tercera reforma de los estatutos de la biblioteca municipal de Alpedrete?

Qué dura es la vida del bibliotecario, pardiez...



Share/Bookmark

23 de gener 2007 a les 9:57 a.m. Perpretat per Cristina 14 Comments

En la era de internet, todos asumimos el uso de las nuevas tecnologías como algo indispensable e inalienable a nuestro trabajo. Sin embargo, aún nos queda mucho camino por recorrer... He aquí una nueva herramienta de transporte de información:


(...) es, también, inalámbrico, tiene una considerable autonomía, no suele colgarse aunque sea de naturaleza testarudo y pueda negarse a seguir avanzando, carga y descarga una cantidad nada desdeñable de ficheros (80 libros) y, aunque no facilite llamadas nacionales y provinciales gratuitas, no está administrado ni gestionado por multinacional telefónica alguna, cosa nada desdeñable (tampoco hay que soportar el servicio de atención telefónica).

Hablamos de Alfa y Beto, biblioburros de profesión:






Share/Bookmark

22 de gener 2007 a les 10:10 a.m. Perpretat per Cristina 14 Comments

Al hilo de los comentarios del post anterior, debo comunicaros que los bibliotecarios sexys no existen (excepto en vuestra imaginación). A la biblioteca no se va a contemplar la flora y fauna, por lo que los bibliotecarios guapetones son descartados y aniquilados por el resto del grupo. Lo hacemos por vosotros, entendedlo, para que no os desconcentréis. Si algún elemento se cuela, procura por su propio bien pasar desapercibido, a base de moños, arqueo de cejas y fruncir el entrecejo. Darwinismo bibliotecario, si queréis, pero no debemos permitir que la raza se desvirtúe. Esa es una explicación. La otra es que los libros desprenden un vaho que nos vuelve amargados, bordes y de sempiterno malhumor.

Pero alguno se escapa...











Share/Bookmark

19 de gener 2007 a les 9:54 a.m. Perpretat per Cristina 9 Comments




Share/Bookmark

18 de gener 2007 a les 9:44 a.m. Perpretat per Cristina 7 Comments

En algún momento indefinido de nuestra existencia prebibliotecaria, aquellos que -voluntariamente- nos dedicamos a ella tuvimos que elegir a qué íbamos a dedicar nuestras energías en horario laboral. No creo que ninguno de nosotros pensara que le encantaría marchitarse a la vera de vetustos libros mientras los usuarios nos miraran de reojo dudando si acercarse o no, no fuera que los mordiéramos, ni que estaría bien dedicarse a ordenar libros y estampar ex-libris. Aunque vete a saber. Dicho lo cual he aquí las 10 razones que aduce una tal Martha J. Spear, bibliotecaria por voluntad propia, para dedicarse a esta nuestra insigne profesión:

10. Ever-changing and renewing. O lo que es lo mismo, nunca sabes lo que te caerá hoy, ni cuántos usuarios te van a tocar las narices durante ese día. Te obliga a estar al acecho. Juro que es verdad.

9. Romance. Vamos, que si los usuarios ligan, los bibliotecarios ya ni te cuento...

8. Useful skills. Algo así como que para ser bibliotecario necesitas unas habilidades que después puedes poner en práctica en cualquier otro campo: que si eres organizado, lo eres siempre...bueno, eso es lo que dice ella, a mí no me miréis con esa cara, que por lo que yo sé, todo lo de metódicos que somos en la biblio, lo tenemos de despistados fuera de ella.

7. Great conferences. Por lo visto, la tal Martha va a muchas conferencias y asume que es algo propio de la profesión. Y lo peor, que le gustan...

6. Time off. Pocas horas extras y horario normalmente decente. Suele ser el caso, si no eres interino y no trabajas en el sector privado...bueno, en realidad no suele pasar a menudo, para ser sincera.

5. A job with scope. Ni ella sabe lo que significa, pero lo achaca al ser bibliotecario.

4. It pays the rent. Pues sí, cierto. Si te pagan por trabajar, el dinero lo puedes invertir en pagar el alquiler, la hipoteca...no le vamos a negar la evidencia de tal hecho.

3. Good working conditions. Bueno, vale, no es lo mismo que trabajar en una fábrica, ni que ser camarera...de acuerdo, no es especialmente duro.

2. Cool coworkers. Y sigue: We are intelligent, cultured, well-read people who bring a myriad of skills, backgrounds, and interests to the job. Toma ya. No creo que haga falta añadir nada más. Esperad, que me voy a poner las gafas de sol, que me deslumbro a mí misma....

1. Grand purpose. Apoyamos la libertad de lectura, el acceso libre a la información y tal y cual.


Ahí están sus 10 razones. ¿Alguna más?

Share/Bookmark

17 de gener 2007 a les 10:00 a.m. Perpretat per Cristina 2 Comments

...pidiendo una información cualquiera.


Si es que tenemos manía a los usuarios.







Share/Bookmark

16 de gener 2007 a les 10:10 a.m. Perpretat per Cristina 8 Comments

Pero no de manera encubierta...




Share/Bookmark

15 de gener 2007 a les 9:27 a.m. Perpretat per Cristina 8 Comments

De sobras es conocido que debajo de la gélida apariencia de la bibliotecaria se esconde un temperamento y una pasión por descubrir. Hay que rascar, estamos de acuerdo, pero debajo de todas esas capas de indiferencia, se oculta un ser misterioso, capaz de descolocar al más prudente con tan sólo un arqueo de ceja. A muchos esa apatía les provoca dosis extra de fetichismo, así que la bibliotecaria centra buena parte de sus fantasías. Pero no sólo la sexy bibliotecaria tiene derecho a vivir, no... Las hay que tenemos un espíritu algo diferente...



Por supuesto, la bibliotecaria macarra debe llevar algún tatuaje. Pero no nos sirve cualquiera, y tampoco nos vamos a tatuar una bibliotecaria con moño y gafas: el resultado sería muy arriesgado y aparatoso según la pericia del tatuador. ¿Qué os parece si nos tatuamos Amor de CDU? A ver si esto nos da alguna idea... ¿Alguien se anima?












Share/Bookmark

11 de gener 2007 a les 8:30 p.m. Perpretat per Enric Pineda 6 Comments

A l'estil del famós acudit referent a què passaria si els sistemes operatius fossin companies aèries, deixo la meva diarrea mental: què passaria si els fabricants de sistemes operatius fessin biblioteques.

Biblioteca MS-DOS
Entres a la biblioteca i està fosca, no té prestatges, no hi ha personal, hi ha pocs llibres, i només pots demanar els llibres en préstec d'un en un. Això sí, quan ho necessites, la biblioteca està oberta.

Biblioteca Windows 3.1
La biblioteca anterior, amb una mà de pintura. No hi ha bibliotecari, però pots agafar (o això creus) més d'un llibre a la vegada.

Biblioteca Windows 95
La biblioteca està cuidada, un bibliotecari amb cara de clip s'ofereix des d'un bon moment a ajudar-te, pots agafar més d'un document (sí, ara a més de llibres també hi ha algun CD) a la vegada, però de cop i volta els llums s'apaguen, el bibliotecari desapareix, els llibres es volatilitzen, i has de sortir de la biblioteca i tornar a entrar.

Biblioteca Windows 98
Igual que l'anterior, però triga més.

Biblioteca Mac
La biblioteca és blanca, els prestatges són de Spacify, els documents (sobretot els documents gràfics) estan molt ben cuidats. Hi ha un rètol enorme que posa "iLibrary". Els bibliotecaris són models nòrdics vestits de blanc, com sortits del Pueblo de los Malditos. I si hi ha alguna cosa que falla, els bibliotecaris t'indiquen que no passa res, que no cal que sàpigues res, i que si us plau segueixis disfrutant de la mediateca.

Biblioteca Linux
Cada usuari es porta de casa una prestatgeria, deu llibres, una cadira i una taula, i ho posen en comú en un local llogat. Cadascú també és un bibliotecari. Tots els documents estan escrits en Klingon (o això sembla), però tot cristo els entén (a excepció dels que han sortit de la biblioteca Windows)

Biblioteca Solaris
Això de Solaris no era una novela?

Uf, que malament que estic... millor que ho deixi. Cristina, trata de arrancarlo, por Dios!

Share/Bookmark

a les 9:29 a.m. Perpretat per Cristina 4 Comments




Share/Bookmark

09 de gener 2007 a les 2:03 p.m. Perpretat per Cristina 17 Comments

Pero sí se puede consultar algún libro de ortografía.





Extraído del fotolog de Bibliogirl.




Share/Bookmark

a les 12:02 p.m. Perpretat per Cristina 4 Comments

Los bibliotecarios, por defecto, tendemos a ponerle etiquetas a todo y a ver el mundo según nuestras propias clasificaciones, muy lógicas y naturales, como todos sabéis. Por ejemplo, cuando alguien nos pregunta dónde está la sal, respondemos "en la S". En ese sentido, es muy entretenido ver cómo nos autodefinimos. Diversión garantizada. Hoy he descubierto dos etiquetas nuevas para designarnos. La primera, cibertecario (que suena a Guardián del Ciberespacio). La segunda ha sido una auténtica revelación: el Technology Evangelist. Más, aquí. Aunque no siempre un bibliotecario es un evangelista de la tecnología, sí es uno de nuestros ámbitos, es un matiz dentro de la profesión. No sé si estos evangelistas serán profetas en su tierra, pero desde luego los propongo a santos.

Ah, sobre todo procurad no confundirnos con televangelistas. Sería demasiado para nuestro ego.





Share/Bookmark

08 de gener 2007 a les 5:01 p.m. Perpretat per Cristina 5 Comments

Existen dos tipos de bibliocensura. Una consiste en que el bibliotecario ponga veneno (o dosis extra de laxante) en el margen superior derecho de los libros. Es eficaz, aséptico e indoloro, y reduce drásticamente el número de lectores, y con ello, nuestro trabajo. La segunda censura es externa a la biblioteca, y la impone quien gobierne en ese momento. Una tocada de narices para nuestra profesión, vamos, así que mostramos nuestra serena indignación a nuestra manera: pulseras con los libros censurados. ¿Que no? Hombres de poca fe...






Share/Bookmark

a les 4:50 p.m. Perpretat per Cristina 3 Comments

Pocas cosas hay más deprimentes que ponerse a repasar el año que ya ha acabado, pero echadle la culpa a Juanma. Él ordena y yo cumplo. Bueno, no exactamente, pero cumpliendo sus deseos, y aunque el tema no pinte mucho aquí, allá vamos.


1. ¿Qué hiciste en 2006 que no habías hecho antes?
Sentirme bien conmigo misma.

2. ¿Tienes algún propósito para el nuevo año?
Para ser sincera, no. Ninguno. Que me quede como estoy, virgencita…

3. ¿Alguien cercano tuvo hijos?
Mi primo Toni tuvo a Ainara. Más rica...

4. ¿Alguien cercano murió?
Nadie directo, pero sí conocidos, como el cuñado de mi Eva. Cualquier muerte es una tragedia, sin necesidad de poner nombres.

5. ¿Qué países visitaste?
La Capital del Imperio de Todo el Mal, también conocida como Madrizzz.

6. ¿Qué te gustaría hacer en 2007 que no hiciste este año?
Teniendo en cuenta que no he hecho propósitos de año nuevo, me gustaría poder tomarme unas vacaciones decentes sin que nadie me las chafe. Sería la primera vez, y estaría agradecida al mundo mundial. También estaría bien poder retomar el deporte como antaño.

7. ¿Qué día es memorable, y por qué?
El 8 y el 10 de abril. Conocí a cierto pornógrafo emocional…

8. ¿Mayor logro?
No sé cómo lo he hecho, pero que ese mismo pornógrafo emocional me aguante, me apoye y me mime día tras día es un gran logro.

9. ¿Mayor fracaso?
Olvidar que la gente actúa por puro egoísmo y en estricta defensa propia. Procuraré no olvidarlo en el 2007.

10. ¿Sufriste enfermedades y lesiones?
Un bonito inicio de hernia cervical, con el que también he iniciado el año. Unido a mi artrosis parezco la abuela cebolleta y no tengo ni 30. Bieeeeen…

11. ¿Qué fue lo mejor que compraste?
Un disco duro externo que duró dos días. Fue culpa de Magneto-pornógrafo emocional…

12. ¿El comportamiento de quién mereció un premio?
El de Juanma, cada día, y me sigue sorprendiendo.

13. ¿El comportamiento de quién te deprimió?
El de varias personas, pero no vale la pena recordar algo que me deprime. Con no olvidar de qué son capaces, estamos en paz.

14. ¿En qué gastaste la mayor parte del dinero?
En la hipoteca…

15. ¿Qué te excita?
La mostaza dulce, el chile verde picante, el chocolate blanco fundido…

16. ¿Qué canción te recordará siempre 2006?
"You're pitiful", de Weir Al Yankovic.


17. En comparación con el año pasado eres:
- ¿Más feliz o más triste? Más feliz. Mucho más. Ande vamos a parar.
- ¿Más delgado o más gordo? Más gorda. Snif.
- ¿Más rico o más pobre? Paupérrima.

19.¿Qué querrías haber hecho más?
No dejar tan de lado la carrera, pasar más tiempo al aire libre.

20.¿Qué querrías haber hecho menos?
Trabajar, qué leches.

21. ¿Cómo estás pasando las navidades?
De aquella manera. Por aquello de que siempre me joden las vacaciones.

22. ¿Te enamoraste en 2006?
¡¡Síii!!

23.¿Cuántos chicos de una noche?
Cero, o uno y siempre el mismo. Depende de cómo lo consideremos.

24. ¿Programa de televisión favorito?
Estoy enganchadísima a Heroes.

25. ¿Odias a alguien que no odiabas antes?
No.

26. ¿Cuál fue el mejor libro que leíste?
Mi vena friki clama al cielo y se apodera de mí: A feast for crows, seguido de uno muy especial que aún no he terminado, Lágrimas de luz.

27. ¿Cuál fue tu mayor descubrimiento musical?
Jarvis Joker…digo Cocker. Jarvis Cocker.

28. ¿Qué querías y tuviste?
Una sempiterna sonrisa de oreja a oreja. Interna, por supuesto, no vaya a ser que mis usuarios se dieran cuenta de que soy feliz…

29. ¿Cuál fue tu película favorita del año?
Memento y el revisionado de El Señor de los Anillos versión extendida. Una muy chorra titulada Las novias de mi novio también tuvo su qué. Será por mi vena friki-telefilms de sobremesa.

29. ¿Qué hiciste en tu cumpleaños, y cuántos años tienes?
Por la mañana, ir al Palacio Real. Por la noche, cenita íntima con tarta de chocolate blanco incluida. Por la tarde, censurado. Cotillas…

30. ¿Qué cosa habría hecho tu año mucho más satisfactorio?
Ir más desahogada económicamente.

31. ¿Cómo describirías tu forma de vestir en el 2006?
Como de costumbre, pantalón a pinzas y blusa en el curro. Fuera de él, tejanos y camiseta. Ná del otro mundo.

32. ¿Qué te mantiene cuerdo?
Respirar hondo hasta 10. O hasta 100. O hasta 1000. Hasta donde haga falta.

33. ¿Qué famoso disfrutaste más?
¿Mander?

34. ¿A quién echas de menos?
A todos aquellos con los que no estoy tanto como desearía. Obviamente, sino por qué los iba a echar de menos…

34. ¿Quién fue la mejor persona que has conocido este año?
Juanmita.

35. Di una lección aprendida en 2006:
"Hacer tu trabajo bien no siempre es positivo". Y "Desengáñate".

Share/Bookmark

05 de gener 2007 a les 10:58 a.m. Perpretat per Enric Pineda 0 Comments

A la història de tots els col·lectius professionals sempre hi ha hagut personatges il·lustres, d'aquells que han ocupat planes i planes als llibres de text, enciclopèdies i treballs escolars de la mainada a nivell mundial. Ja sigui pels seus descobriments, per la seva tirania, o per la seva bellesa, han estat destacats i elevats als altars de la immortalitat.

Però vet aquí que al nostre col·lectiu, de personatges d'aquests no n'abunden. La veritat, els que eren bibliotecaris han preferit amagar-ho, i si no arriba a ser per la tasca d'altres professionals (vegeu la llista de famosos per altres coses de La Imagen Social del Bibliotecario, comenceu per febrer de 2006) ni ho sabríem. Per exemple: Mao Tse-Tung era bibliotecari, tot i que la seva biblioteca devia ser una mica monocromàtica.

Doncs per acabar-ho d'adobar, un col·lega nostre del segle IX va arribar a ser considerat un Antipapa. Toma ya! Ja que ens hi posem, ens hi posem forts, enfrontant-nos amb el mateix poder papal. Tot un exemple de bibliotecari atípic com aquest no podia seguir anònim, i m'he proposat fer allò que és just.

Suposo que tothom coneix la Wikipedia, la famosa enciclopèdia online que tothom edita lliurement. Menys coneguda (i menys extensa) és la seva versió en català, però vaja, no ens posarem ara gaire maniàtics. Doncs bé, el nostre personatge no hi figurava (sí que ho feia en castellà i en anglès), i com que això no podia pas ser, l'he posat. M'he donat d'alta i he escrit el meu primer article de la Viquipèdia (hey Viquipedia, hey Viqui hey).

Qui sap si algun dia aquest personatge il·lustre serà tan venerat com Ranganathan, Dewey o Risto Mejide.

Share/Bookmark

03 de gener 2007 a les 10:26 a.m. Perpretat per Enric Pineda 4 Comments

Todos los que trabajamos en bibliotecas científicas o especializadas en las que hay publicaciones periódicas especializadas tenemos, como marcado a fuego en nuestro cerebro, la idea de que todo lo que vemos publicado en esas revistas es verdad (verdad verdadera, como el Yoigo). Vamos, que los que trabajamos en bibliotecas y centros especializados en medicina no nos atreveríamos nunca a dudar de la credibilidad y rigor de revistas como el Journal of the American Medical Association o el British Medical Journal. Y ya es improbable creer que en Medline (uno y trino) pueda haber información, digamos, poco pertinente.

Pues mal pensao!

Desde las profundidades del Massachussets Institute of Technology se alza la que es la mejor revista del ámbito científio-técnico del mundo entero: el Journal of Improbable Research. ¿Y por qué es la mejor? Por una razón bien sencilla: se encarga de publicitar los artículos publicados en revistas científicas normales que tienen como factor común tratar de las chorradas más grandes habidas y por haber.

La revista es de pago (lástima), pero tiene perlas interesantes de forma gratuita en la web, como por ejemplo un estudio para determinar si los gatos siempre caen de pie, un estudio que determina la sexualidad oculta de los bostezos, o un estudio exhausivo sobre la dureza gluteal de los guardias de seguridad. Hasta se da la respuesta a la eterna pregunta que nos hacemos siempre: ¿qué vino antes, el huevo o la gallina?

Por si fuera poco, también son los responsables de los Ig Nobel Prizes (los anti-nobels), que se dan cada año a los científicos que han publicado las mayores tonterías a lo largo del año. La lista completa de ganadores, aquí.

Y si aún os quedan ganas, hay revistas serias del mundo de la medicina que se dedican a hacer números especiales por fin de año con tonterías flagrantes y estudios estúpidos. Ejemplos de ello son el Canadian Medical Association Journal (ver el número de 5 de diciembre) o el British Medical Journal (número de 23 de diciembre). Así que, cuando vuestro doctor se ponga trascendente y pretenda instruiros con su diagnóstico, revisad antes si no ha participado en el estudio comparativo sobre lo buenos que están los cirujanos y los doctores en las series de médicos, o sobre la calidad de la asistencia médica que recibe la familia Simpson.

Vale ya, no más brasa científica. Puede que me de próximamente por comentar el Concierto de Año Nuevo de Viena de este año, que ha tenido (cómo no) referencias al mundo bibliotecario.

Share/Bookmark