Del Book Crossing al Book Manguing

Cuando una persona se estrena en una nueva actividad, su optimismo desborda por los cuatro costados y derrocha alegría. Conforme pasa el tiempo y las ideas preconcebidas se van al garete, el entusiasmo deja paso al escepticismo y luego a la mala leche. Sin ir más lejos, los bibliotecarios somos un gran ejemplo de ello, y éste blog en sí mismo no es más que una consecuencia del choque entre ingenuidad del novato y la cruda realidad. Pero no todo el mundo tiene nuestra experiencia. Metro de Barcelona, por ejemplo, no la tiene, y a algún iluminado de la empresa se le ocurrió hacer un Book Crossing en sus instalaciones: ellos llenaban unas estanterías y el usuario cogía uno y dejaba otro. Sin embargo, se olvidaron de un pequeño detalle: esto es España. Spain is different! En resumidas cuentas: dos días después de iniciar la actividad, no queda casi ningún libro en la estantería. Y están enfadados, por supuesto. Indignados. Apelan al civismo del usuario: "[los usuarios tienen que] ser conscientes de que se han puesto las herramientas a los ciudadanos para que puedan intercambiar libros y su buen uso depende de ellos". Pero vamos, que no se andan con chiquitas, y al final el encargado de poner orden no será el bibliotecario, sino su alter ego: "los vigilantes del metro controlen este intercambio (...)".


Enlace de la noticia aquí.

11 comentarios:

  1. acolostico9/5/08 09:57

    Como decirlo. FUnciona cuando es iniciativa popular. SI entra el sistema...pues ya no es lo mismo. Cuestión de organización de redes sociales y esas cosas...

    ResponderEliminar
  2. Me parece que los chorizos son chorizos, esté el sistema o no de por medio. Por dos personas cívicas, habrá diez incívicas, y esperar de la gente que se "comporte" es muy cándido. Luego le pasan el marrón al segurata de turno...pos vaya.

    ResponderEliminar
  3. Em sorprèn tanta ingenuïtat…
    Que potser es pensen que a les biblioteques es posen bandes magnètiques antirobatori per fer bonic o què? (Clar que tampoc és que serveixin gaire…)

    ResponderEliminar
  4. Lo que me parece sorprendente es que pensaran que una iniciativa así funcionaría...

    Dejando de lado a los incívicos mientras los libros se puedan vender alguien se los llevará. Hay gente que coge cartones de los contenedores de reciclado ¿y no se van a llevar libros gratis?

    Hay que ser bastante inocente.

    ResponderEliminar
  5. Eso es el mediterraneo vs centroeuropa... seran cosas del solecito...

    ResponderEliminar
  6. Anónimo9/5/08 13:24

    si els europeus ja dieun que l'Àfrica comença als Pirineus

    ResponderEliminar
  7. La verdad es que yo creo que la clave está en el lugar, mientras que en una biblioteca el sistema puede funcionar ya que el usuario sabe que está más controlado y seguramente vaya allí con el fin mismo de realizar el intercambio, en el metro nos encontramos con un problema de movilidad...la persona "pasa por allí" y coge un libro sin tener el mínimo remordimiento por no dejar otro, y eso hace que se produzcan estas situaciones.

    ResponderEliminar
  8. En fin... el jefe me dice que por qué repito tanto la frase "cuánta candidez!"... Si hay una mínima posibilidad de conseguir algo gratis habrá un humano dispuesto a llevárselo a su casa. No soy pesimista, es un hecho "impepinable".

    De todas formas, hay cada lumbrera... ;D

    ResponderEliminar
  9. Mi pasado de mangui me impide hablar sobre este tema... claro que yo robaba libros en grandes superficies.

    Compréndanlo era un estudiante pobre. Además robaba a los ricos para dárselo a los pobres (o sea, a mí mismo), así que se me puede considerar como una especie de Robin Hood.

    ResponderEliminar
  10. Para mi el problema es que hay desde el principio un error de planteamiento, la filosofia del bookcrossing (sobre todo en lugares públicos), no es la de cambiar un libro por otro, sino la de liberar libros marcados con la etiquieta book crossing, para que la gente que los encuentre los registre en la web, los lea y los vuelva a liberar indicando donde lo ha hecho. Si ya cuando liberas un libro tienes muy pocas posibilidades de que alguien lo registre, imagínate si esperas que alguien lo quiera cambiar por otro. Estas iniciativas, para que no te decepcionen, en mi opinión se tienen que hacer a fondo perdido.

    ResponderEliminar
  11. ¿Y qué pretenden que haga?
    ¿Que les deje el libro que en ese momento me estoy leyendo - que es el que suelo llevar en el metro - para coger el que hay en la estantería? ¿O que diga "Ah, mira! Este me hace gracia! Lo dejo, porque ahora no llevo ninguno para hacer el intercambio, y mañana traeré uno, a ver si todavía lo encuentro!".

    Es que está pensado con el &*#=, por el amor de dios!

    ResponderEliminar

 

Twitter

About