Quien más quien menos, todos hemos calzado una mesa con una revista o con cualquier otro material susceptible de ser catalogado en una biblioteca. Lo que nadie había visto era algo así:
Estos libros no están a la venta, están así por un motivo estructural esencial.
Lo siguiente es tapiar la puerta de la biblioteca mientras estamos de vacaciones.
Nos vemos a la vuelta, ¡en septiembre!
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¿Qué puede hacer un bibliotecario escolar en sus tiempos muertos? Últimamente deben de ser muchos sus ratitos aburridos, sobre todo desde que finalizó el curso escolar y puede disponer de todas las instalaciones a su antojo además de poder utilizar todo el material escolar que sobró.
Armado con un cargamento de post-it de colores, alguno se lo pasó estupendamente para hacer la versión stop-motion de Super Mario Bros. Diversión hasta el final:
Visto en Kirai
De vacaciones en la biblioteca escolar
Nos hacemos eco de otra carta al director en la que se denuncia el cierre de otra biblioteca más de la Obra Social Caja Madrid. Hace unas semanas fue la biblioteca de Colmenar Viejo y ahora la de Aluche, es posible que también la de Vicálvaro y así hasta saciar a : "LOS MERCADOS".
Bueno, los mercados aquí tienen nombre: el tito Rodrigo Rato, actual presidente de Caja Madrid. Está llevando a cabo el saneamiento de la entidad a la par que está en proceso de fusión con Bancaja y otra cajas españolas y eso requiere el sacrifio de 3600 puestos de trabajo, algunos incentivados, otros prejubiliciones, alguno improcedente (Bueno realmente los despidos con el DECRETAZO salen ahora más baratitos), ... Pero necesita más sangre ese sacrificio y como no hay que sacrificar la cultura y las bibliotecas públicas, que eso no da dinero.
Además, como no interesa publicitar la noticia, pues si consultas la página web de la Obra Social, aun siguen "abiertas" con su horario habitual, las bibliotecas que están en realidad cerradas.
http://bibliotecas.obrasocialcajamadrid.es/biblio-adulto/662_97011.htm?centro=3267
Enhorabuena, señor Rodrigo Rato, ha consegido acabar con mi paciencia y con mi cuenta corriente en su caja, y animo a todo el que tenga dinero en Caja Madrid a que lo cambie a otro ladrón, perdón, a otra caja o banco.
Altalego
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El sacrificio de LOS MERCADOS = Otra biblioteca menos
En la última entrada pudimos comprobar cómo para plantar un pino en el monte necesitábamos antes leernos un manual de 125 páginas.
No dudo que algún urbanita tenga la necesidad de aprender algo tan sencillo, que cuando se realiza fuera de un "ámbito controlado" suele ser un acto realizado con desgana, apatía y cierto "estreñimiento".
El caso es que hay muchos y variados tipos de How-To Books y algunos de ellos los ha recopilado el Huffington Post. El que más me ha gustado es "Cómo tener relaciones sexuales en el bosque".
¿A esta gente no le ha dicho nadie que a ciertos sitios hay que ir "follao y cagao"?
Vía | Librarian Chat.
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How-To Books (y II)
Los How-To Books son los equivalentes en cristiano a los "Hágalo usted mismo". Y no, no me estoy refiriendo a toda esa colección de libros sobre artes amatorias onanísticas, sino a un tipo de libro que tiene bastante tirón entre los usuarios de las Bibliotecas. Aquellos en los que se explica con todo lujo de detalles desde cómo arreglar un grifo, hasta cómo construir un barco miniaturizado dentro de una botella de cristal.
En la última Feria del Libro de Madrid encontré el siguiente libro:
Sinceramente no sé en qué estaba pensando la autora en el momento de ponerse a escribir tal erudita lectura. Quizás un trauma infantil la llevó a ello, pero ¿se necesitan 125 páginas para explicar cómo evacuar en mitad del campo?
Vamos a ver: se baja uno los pantalones y la ropa interior (saltarse este paso si se va a lo Paris Hilton), se pone en cuclillas y expulsa lo que le sobra; con un pañuelo de papel nos limpiamos las zurraspas (en caso de no disponer, usar cualquier hoja, excepto las ortigas, o un canto a ser posible redondeado para arrebañar mejor), nos subimos los pantalones y cubrimos discretamente con hojas nuestra deposición para que otra persona no tenga la mala suerte de llevársela como recuerdo en su zapatilla.
Como ven en menos de 100 palabras es posible dar una lección práctica do it yourself.
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How-To Books
Estimados lectores, bibliotecarios del mundo entero. Si algún día vuestras fuerzas decaen, venid a Frikitecaris. Nosotros os daremos el apoyo y las herramientas necesarias para seguir adelante. El enemigo es fuerte, pero no tanto como nosotros. Y a los cenus, ni agua. ( Que empiezan con “inofensivos” aviones de papel y acaban convirtiéndose en terroristas de biblioteca. ¡Vade retro!
Un mal día lo tiene cualquiera….
Del poder, se entiende. Porque detrás del mostrador todos tenemos poder, un gran poder, sobre los usuarios... y lo ejercemos, principal e indiscriminadamente «contra» los cenutrios. Pero nunca, nunca, haríamos algo así: no nos hace falta. Somos sexys, somos cool, no nos hace falta ligar a la desesperada con un cenutrio cualquiera. Así que, amiguitas bibliotecarias y amiguitos bibliotecarios, no sigan el ejemplo de «The insulting librarian»... en ese particular.
(Debajo del vídeo tiene un traducción casera del diálogo y el enlace a una página dónde lo encontrarán enterito en la lengua de la pérfida Albión y de sus primos los Esteits).
USUARIA: Puedo llevarme este libro?*Leatherhead, ciudad del condado de Surrey, en Inglaterra, con fama de aburrida (Urban dictionnary).
(el bibliotecario mira con desprecio el de Rags to riches de Shane Richie que ella lleva en la mano y lo muestra a su colega)
USUARIA: Ah, y puedo reservar tambien Cold mountain?
BIBLIOTECARIO: No.
USUARIA: Cómo?
BIBLIOTECARIO: He dicho que no, no voy a reservarle ese libro. Este es mucho más apropiado para usted (y levanta Rags to riches).
USUARIA: Bueno, sé que es un poco simple. Pensé que podria leer algo...
BIBLIOTECARIO: Dios, esa basura que lee siempre? Sí, yo evitaría Cold mountain en su lugar. No es como verlo en DVD con las amigas. No habrá Jude Law monín que la ayude a entender la prosa difícil.
USUARIA: Qué?
BIBLIOTECARIO: Sí, sólo hay palabras. Algunas de ellas un poquito más largas que las que podría encontrar en su ejemplar de Top Sante o Grazia. Mire (gira el monitor hacia ella), esta es una lista completa de todos los libros deprimentes que se ha llevado en préstamo. Sabe lo que me dicen?
USUARIA: No...
BIBLIOTECARIO: Pues me dice que usted es posiblemente la mujer más aburrida, la más estúpida que nunca haya conseguido juntar las neuronas necesarias para rellenar un impreso de solicitud de la biblioteca. La ayudaron?
USUARIA: Si hice qué?!
BIBLITECARIO: Ssshhh! Está en una biblioteca. Vea. Es como leer la bibliografia obligatoria de la Universidad de los Zoquetes.
USUARIA: Yo fui a Warwick...
BIBLIOTECARIO: Cuando habla con la gente, no nota que normalmente hacen esto: "Sí, claro, claro, bien, mmm".
USUARIA: Bueno, yo...
BIBLIOTECARIO: Es porque no la están escuchando. Cuando sus amigos quedan con usted, es por hacerle un favor. Para ellos es como una obra de caridad, la manera que tienen de dar alguna cosa a cambio. Usted es como él, básicamente (señala hacia un perro de cerámica con una hucha y un cartelito que dice: «Donad, por favor»). Yo voy a hacer ahora mi donación.
USUARIA: No puedo creer que esté usted diciendo todo esto...
BIBLITECARIO: Sí, claro, claro, bien...
USUARIA: Quiero decir, qué derecho tiene...
BIBLIOTECARIO: Sí, claro, claro, bien (sella un libro). Claro, es dificil que lo entienda, es usted una idiota rematada. Posiblemente la persona más estúpida que nunca haya conocido... y viví en Leatherhead* durante seis malditos años. Me aburro sólo de verla. Con esa cara cenicienta y sus ojos muertos (bosteza ...).
USUARIA: Pero...
BIBLITECARIO, bostezando ostensiblemente: Qué aburrimiento! Aún no se ha ido, pedazo de tonta cansina?
USUARIA, llorando: Tiene razón. Todo es verdad. Mis amigos me odian.
BIBLIOTECARIO: Lo ve, lo ve...
USUARIA: Qué puedo hacer?
BIBLIOTECARIO: Buena pregunta, qué hacer, qué hacer... tengo una idea.
USUARIA: Cuál?
BIBLIOTECARIO: Qué le parecería una cita? Eh? Sólo usted y yo, para ir conociéndonos? Le gustaría, no?
USUARIA: Sí, me gustaría. Creo que me gustaría salir con usted. Cree que estaría bien?
BIBLIOTECARIO: Sí, una cita me sentaría muy bien...
Y el enlace prometido al blog Too many Indonesian books, donde encontrarán el texto en inglés... buscando un poquito hacia abajo.
(Via la Frikitijefa, por correo electrónico hace mucho mucho tiempo...)
El poder del bibliotecario... y cómo abusar de él
En Chile llevan doce años más uno, como diría Ángel Nieto, lo que para el resto de mortales es trece de bibliometro. Es una buena noticia para los usuarios de la urbe sudamericana, en especial si se tienen en cuanta los elevados precios de los libros (según el artículo enlazado llevan un "sobrepeso" de IVA del 19%). Para que luego os quejeis de los socialistas, insensatos :-D
También hay que reconocer que para los bibliotecarios es una putada. No jodamos, que trabajar bajo tierra, con luz artificial, sin aire sano (aunque por lo que tengo entendido en la capital el aire de fuera no es mucho mejor. Lo del smoke, vamos), con el ruido y movimiento inherentes al tren, debe subirte los niveles de bilirrubina a unos límites inaguantables. Seguro que sales del curro como si hubieras estado toda la noche y parte de la mañana en un after.
Pero obviando lo que ello debe suponer al topo-bibliotecario, realmente muy lejos de mis circunstancias personales, yo me pregunto si una cosa así sería posible en Mallorca. Sí, aunque no se lo crean aquí tenemos metro y de los caros. Cierto es que tiene sus defectillos, por eso mismo hay que entender estas características y la idiosincracia isleña para llevar a cabo un proyecto de estas características.
En definitiva, según mi modesta opinión haría falta:
- Personal formado en submarinismo y manejo de zodiacs
- Adquisición de material sumergible (y con forrado especial)
- Adquisición de toda la bibliografia de los familiares del concejal e turno
- Ampliación de las actuales estaciones, añadiendo 3000 m2 con campo de golf y hoteles anexos
- 60 % del fondo bibliográfico fuera en alemán e inglés, o de algún familiar del concejal de turno
- Ubicación de la biblioteca al lado de un puesto de pa amb oli o de la calle del jamón subterránea
Bibliometro
Estimados lectores, les presentamos una fantástica aplicación pensada para el uso, disfrute y entreno de cualquier bibliotecario/a que se precie. Ideal para ejercitar la agilidad mental, cálculo de distancia, peso y ángulo de lanzamiento de los libros hacia/contra/en los carritos. Y especialmente apropiado para la musculación del dedo índice, esa herramienta tan útil para meter dentro del ojo de algún cenu molesto (…cenu molesto…menuda redundancia)
Pues ala: pasen, prueben y disfruten (y a nuestros queridos lectores no bibliotecarios: prueben. Quién sabe…..quizá descubren el bibliotecario/a oculto que llevan dentro)
Librarian trainer




