Hace ahora un año

Hace aproximadamente un año las bibliotecas de la Xarxa de Biblioteques de Mallorca se quedaron sin revistas ni adquisiciones. Para entonces se anunciaba como el acabose que durante seis meses no habría nuevo material, ni siquiera una simple revista para entretener a esa gran masa de jubilados y prejubilados (por desgracia de la mayoría y beneficio de pocos).

Anticipábamos como una posibilidad el tener que armarnos para defendernos de las masas de usuarios encolerizados a la búsqueda y captura del último best seller. Pues resulta que nuestros nuestros queridos y amados usuarios son civilizados y entienden que no hay dinero para compras, o que la tramitación en el Consell de Mallorca es muy complicado o lo que sea que haya que comprender.

En una reciente entrevista el Director Insular de Cultura, Maties Garcias, no dejaba muy claro lo que va a suceder con las adquisiciones para la Xarxa. Vamos, que la perspectiva de futuro parece que tampoco es halagüeña.

El problema que tenemos, según mi parecer, es que estamos educando a la gente, conviertiéndolos en cultos pero pasivos ciudadanos que antes de quejarse piden permiso para hacerlo.

Tanta corrección no puede ser buena, se quejen ustedes por favor que lo siguiente en desaparecer serán los bibliotecarios y bibliotecarias de esta isla. Ya me imagino encima de un escenario, con un micrófono a las nueve de la mañana, con peluca y falda escocesa pegando gritos ante un selecto grupo de ingleses o alemanes que lo único que pueden tener en común es la cantidad de alcohol en sangre.

PS: Hagan ustedes lo posible por olvidar la imagen mental, por su propio bien...

5 comentarios:

  1. Jaume, jo et veig vestit de folclòric, davent un auditori plè a vessar de vellets amb boina recitant els titulars de premsa del dia i el resultat de les darreres investigacions sobre la gota apareguts en la revista "Saber vivir" (o alguna semblant)

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  2. M'apuntaré a classes de ball de bot :-D

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  3. La última vez que yo pedí una hoja de reclamaciones en mi biblioteca no sabían ni dónde las tenían.

    Si acaso la gente protesta en el bar: una pataleta entre amiguetes y listo.
    Claro que si no puede estar en el bar con el cigarro en la mano si que protesta. O si no puede compensar sus problemas sexuales clavando el pie en el acelerador.

    Cuestión de prioridades, supongo.

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  4. Temps difícils per la cultura en general i les biblioteques en particular…
    I el saber no ocupa lloc ( encara acabaré traient rendiment dels meus anys d’esbart dansaire.. tal i com està el pati...)

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