Inteligencia militar y lectura


Ya saben aquello de que 'inteligencia militar' es en sí mismo un término contradictorio, un oxímoron. Sin embargo, los más viejos del lugar podrán contar anécdotas de cuando existía el servicio militar y este servía para que algunos quintos aprendieran a leer. También es cierto que, como reza el chiste, la guerra es el instrumento que Dios ha dado a los estadounidenses para aprender geografía (cometido que en Europa desempeñan el Festival de Eurovisión y la Champions League). Total, que la militarización no tiene por qué oponerse a la civilización y, lejos de nuestro ánimo hacerles un panfleto promilitarista, les enseñaremos algunas bonitas estampas de cuando había guerra justas y parte de su efecto propagandístico residía en fomentar la lectura y el uso de las bibliotecas.

Vean si no la información sobre la Campaña de Lectura para la Victoria (en traducción libérrima) que el ejército estadounidense puso en marcha en 1943 en el estado de Oregón, en el punto culminante de la Segunda Guerra Mundial. A fin de cuentas, este tipo de campañas tenía como objetivo mantener alta la moral de las tropas. No solo se proyectaban películas (propagandísticas, en su inmensa mayoría, pero algunas de ellas de calidad notable) y se entregaban las cartas de las novias, sino que también se hacían campañas para enviar libros y organizar bibliotecas de campaña. Igualito que ahora, vamos; con un poco de suerte, te mandan a Marta Sánchez (atrás quedaron los tiempos de Marilyn Monroe o las conejitas de Playboy) o te regalan un videojuego en plan Call of Duty, más que nada para que practiques en tus ratos libres. En 1943 todavía importaba la lectura. Miren, miren estas hermosas fotos y carteles alusivos...
Porque claro, eran otros tiempos. Lo que no queremos es que los reclutas nos salgan intelectuales y acaben escribiendo libros de poemas o novelas antibélicos...

13 comentarios:

  1. Relacionado con el tema: vídeo sobre la creación del Servei de Biblioteques al Front http://www.youtube.com/watch?v=UF05ri31Uhw

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  2. Ay. No siempre avanzamos a mejor en ciertos aspectos. Y aquí te envían a Marta Sánchez. Igualito...

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  3. Unas pics de bibliotecas guerreras

    http://www.flickr.com/photos/30976576@N07/5436247495/in/photostream

    http://www.flickr.com/photos/30976576@N07/5436848814/in/photostream

    http://www.flickr.com/photos/30976576@N07/3416495794/in/photostream

    Felicidades por el post Juanma

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  4. ¡Gracias! Pues dan ganas de editarlo con toda la info que dan Ferran y Manu... o abrir una etiqueta nueva, "bibliotecarias guerreras". :-D

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  5. Batallitas de la mili: a mi padre le confiscaron "Alicia a través del espejo" y los "Cuentos oníricos" de Lovecraft.... pensando que era pornografía.
    Afortunadamente el siguiente oficial al mando era un pelín más espabilao y la cosa quedó en un susto.
    Nunca pongas a un militar al lado de un libro porque no puede salir nada bueno de ahí.

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  6. ¿Tu padre leyendo a Lovecraft? Así ha salido luego la hija...:P

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  7. ¿No lo leen todos los padres? ¿Y con qué duermen a sus hijos entonces?

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  8. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  9. Nunca pongas a un militar al lado de un libro porque no puede salir nada bueno de ahí.

    Será porque conoces a muchos militares. Pues algunos no sólo pasan la vida entre libros, sino que además los escriben y educan a hijos en el amor a los libros y la lectura, a algunos incluso les salen hijos bibliotecarios, mira por donde. Las generalizaciones no son buenas porque yo puedo pensar cosas raras de los padres que leen a Alicia, teniendo en cuenta la fijación por las niñas que plasmaba Lewis Carroll en sus novelas y fotografías.

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  10. Yo también soy hijo de militar, pero mi padre es poeta. Y tiene mayor graduación que el tuuuyo, chiiinchaaaa. :-P

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  11. Y encima me regalaba libros de Kafka, Blas de Otero, Elouard, Verlaine, Baudelaire y Jorge Guillén cuando yo solo tenía dieciséis años... Vamos, que sí, que hay militares para todo. Pero no permitas que la realidad estropee un oxímoron resultón. ;)

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  12. Pues eso, uno se cansa a veces del desprecio fácil en plan: "Si es militar, es cabeza hueca". Mi padre es de los que enseñaban a leer y preparaba para el graduado escolar a los reclutas en la mili, en tiempos relativaminte recientes en los que aun había mucho analfabetismo, especialmente en zonas rurales. No todos los militares son unos fascistas iletrados como sugieren muchos por ahí.

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  13. Es cierto, no conozco a muchos militares....solamente estuve saliendo con uno cuatro años y medio. Así que como mucho le conozco a él y a su grupo de amigos. Bueno, y al novio de una amiga que también era militar.
    Por cierto que este también leía (le debo mi primer Tolkien, eso no se olvida), debe ser por eso que en cuanto maduró un poco y se dio cuenta del timo que era aquello se largó.
    Por cierto que lo que también conozco es música militar contemporánea. Es soberbia. En cuanto dejen de repetir clichés neorrancios lo van a petar.

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