El cambio ya tiene unos días (pero una servidora tiene tendencia a caminar mirándose los pies. Cosas de llevar unos zapatos divinosfashiondelamuerte. Así que…Hemos tardado unos días en reaccionar)
Lo dicho. ¡Nos gusta!
Newscrossing
El viajero
De todos es sabido que lo interesante de los congresos no sucede en las salas magnas ni auditorios, ni en los pasillos del lugar, ni en los autobuses de vuelta al hotel, ni siquiera en el propio hotel (bueno, salvo pequeñas pero gratas excepciones), se produce en los bares.
Es allí donde realmente conoces a los congresistas al tiempo que interactúas con la fauna y flora local. Y si a la exitosa combinación añadimos Asturias y sidra, el éxito está garantizado.
Allí tuvo lugar el V Congreso Nacional de Bibliotecas Públicas, acto bianual (no olviden ustedes la u) que sirve para valorar el estado de nuestra red -red en voz baja, porque no siempre existe la coordinación que debería- de bibliotecas públicas y para intercambiar experiencias. Vamos, te tiras siete u ocho horas al día metido en una sala esperando que te suelten para tomarte algo en el bar más cercano. Igual que la perra que espera que llegues de currar para dar su paseo vespertino, con ansia loca.
Las primeras horas estás atento y con unas ganas locas, ni siquiera coges el traductor porque sabes que puedes con el inglés del ponente de turno (lo que no sabes es que va a poner un vídeo de unos australianos que hablan una jerga todavía por clasificar, Dioooooos), a media mañana necesitas algún excitante -teína o cafeína-, pero después de comer ya eres un alma en pena.
Te has metido entre pecho y espalda un menú de Asturias, que no es lo mismo que el que te comes en el resto del mundo. Imagina que te vas a pasar una semana en la montaña, sin poder comer nada más que lo que recojas del bosque, y sólo te quedan unas horas. Pues eso es lo que van a ponerte cada día en tu plato. Pues después de semejante bacanal, siéntate a oscuras y escucha a bibliotecarios hablando de Internet, bibliotecas y derechos de autor.
Documento lo de bacanal:



¿Que hacemos con Dragó?

TU Delft architecture bibliotheek.
Un poco de cola por aquí, un poco de maña por allá... Será por escasez de materia prima, oigan :)
[Gracias a Ro]
DIY: Mostradores de biblioteca
L'amour fou (1984) alude a los orígenes isleños del autor (Felanitx, Mallorca, 1957), donde el mar y el rompeolas forman un contraste con los estantes de la biblioteca que al autor le gusta considerar "el telón de fondo de su vida".
Amor loco en la biblioteca
National Gaming Day
El aeropuerto Schiphol de Ámsterdam se ha asociado con las Bibliotecas Públicas holandesas para abrir la primera Biblioteca dentro de un aeropuerto del mundo. Esta se encuentra pasado el control de pasaportes y ofrece a los pasajeros en espera un lugar para leer libros en más 29 idiomas diferentes, escuchar música, ver películas y descargar material de forma gratuita.
Lo más curioso de la iniciativa es que haya sido la última en implantarse cuando el aeropuerto ya ofrece a los viajeros una gran colección de arte, un casino, un bar de mariscos, una barra de chocolate, un bosque de la diversión para los niños, una rama del Rijksmuseum...
Las interminables e inagotables esperas en el aeropuerto a partir de ahora serán más llevaderas a través de la lectura de un buen libro
Vía | The New York Times.
![]()
Biblioteca en el aeropuerto
La química del bibliotecario
Imagínate que quieres montar un bar. Imagínate que tu futuro bar está al lado de la Biblioteca de Nueva York. Imagínate que tienes ganas de ser novedoso y atractivo a la par que te mola pensar que te adaptas a tu barrio. Te gusta el riesgo, las emociones y no te importa un puntito de vértigo.
¿Resultado? D'Espresso.
Aviso para lectores: Tómense una biodramina antes de visualizar las siguientes imágenes, que verá bajo su cuenta y riesgo. ..




Efectivamente, es una bar-biblioteca girado 90º. Con el mareo que me ha entrado, no creo que fuera capaz de tomarme un bagel (y mantenerlo en el estómago, se entiende).
![]()
D'Espresso
Bibliotecas del Mundo: Gugulethu (Sudáfrica)
Sí, no existiríamos sin ellos, no podemos vivir sin ellos y las más de las veces desearíamos que ardieran en el infierno por lo que nos hacen de sufrir. Pero de vez en cuando, muy de vez en cuando, tienen una salida que nos deja con una sonrisa bobalicona en la boca: bien lo han sabido ilustrar Gene Ambaum y Bill Barnes en su Unshelved del 20 de octubre de 2010.
Claro que también podría ser que ese mentecato respondón le estuviera vacilando a la bibliotecaria, por lo que se ganaría la ira desatada y feroz del gremio. Y no hay nada más peligroso que un bibliotecario cabreado...
![]()
La palabra mágica
Por raro que parezca, no recuerdo qué quería ser de pequeña. O no me preocupaba mucho el tema, o sencillamente para mí el futuro consistía en pensar en la comida o el potito de más tarde. Así que tampoco recuerdo en qué momento me cambió el chip y decidí meterme en eso tan exótico llamado Biblioteconomía y que a todas luces consistía en quitar el polvo a los libros. Porque la única vez que he visto una opinión unánime en todos mis allegados ha sido para decir que si eso de quitar el polvo a los libros de veras había que estudiarlo.
Pero los tiempos cambian, y los frikitecaris tenemos muchas más armas en nuestro poder. La Dominación Mundial Frikitecaria está a la vuelta y para ello, tenemos que empezar por los más tiernos infantes. Se acabó eso de dejar Barbies a las criaturas, ¡fuera los scalextric! A partir de ahora y en adelante, a la progenie humana le daremos el kit de bebetecario para que se entretengan. Y ya de paso, que se formen, y con un poco de suerte, nos salgan unos futuros bibliotecarios que curren ellos por nosotros, que ya estamos un poco cansados. O, si no es el caso, acabar con el cenutriousuario, aunque sea sólo un poco (recuerden: tiene que quedar alguno para que sea nuestro esclavo).
Fíjense bien en el kit.

Kids can practice the important skills of organizing, sharing, borrowing, and returning. Book pockets, check out cards, library cards, and bookmarks are just like the ones from the real library. Little Librarians will issue overdue notices and awards. Favorite books can be stored in the reading journal and shared with friends.
Los bebetecarios pueden ellos solitos con sus manitas organizar, compartir, prestar y devolver los documentos [léase: ¡por fin podremos dedicarnos a las tareas importantes: tomar el vermut, el chocolatito con churros de la merienda; arreglarnos el moño cada cuarto de hora o pintarnos las uñas...]. Libros de bolsillo, tarjetas de préstamo, tarjetas de biblioteca "como los de verdad" [¡mierda! ¿cómo puede ser que no les enseñen el Millenium? Si los niños ya vienen hoy en día con un e-book debajo del brazo; en dos días seguro que podrían controlar todo el catálogo en línea. Señores del kit...estamos un poco desfasados, ¿no?]. Los bebetecarios podrán notificar retrasos en la devolución de los préstamos. Ya puestos, incluso podrán guardar sus libros favoritos en la revista de lectura y compartirla con sus amigüitos.
Sólo se me ocurre decir una cosa: MUAJAUAJAJAUAJAUAJUA...
[Gracias a Ro por en enlace]
![]()
Kit para bebetecarios