Uno de los mecanismos de funcionamiento de las crías humanas es el soborno. Se le "recompensa" con un helado de chocolate por comer esas acelgas que tan poco le gustan, se le "regala" la moto por haber aprobado -raspando- el curso escolar, y el carné de conducir cuando entra en la universidad. Es decir, uno de los pilares con los que se crece consiste en el soborno. La meta es conseguir X por hacer Y, que no deja de ser responsabilidad de uno mismo. Me estoy convirtiendo en la abueleta cebolleta, lo sé.
Parece ser que en la biblioteca del Liceo Rongotai de Nueva Zelanda han interiorizado esta premisa. Y como se lee poco, se han puesto manos a la obra para conseguir aumentar el nivel de lectura. Oigan, que los cenus son capaces de hacer cola por tomar una cola: por dos libros que se lean, les dan una latita de cola. Pero hay más, mucho más; cuanto más leas, mayor será el premio (no, la culturización no cuenta como premio).
"Soy la primera en reconocer que es un soborno, pero los resultados hablan por sí mismos", admite Kit Norman, profesora y responsable del curioso programa.
En eso estamos de acuerdo. Pero puestos, se podría customizar, según el tipo de lectura:
- Si te lees Miedo y asco en Las Vegas te regalamos una rayita de coca.
- Si te lees las obras completas de Dan Brown, un bote de somníferos.
Y si no vienes a dar por saco, te premiamos con no darte de collejas.
Indignada por el titular (¿alguien se imagina una noticia titulada: "Murdoch escoge a un hombre para dirigir 5 diarios"?), por el tratamiento (noticia aparecida en la sección de gente, de cotilleos, vaya), por el tono (¿un perfil laboral destaca el color del pelo, la ambición y el mal carácter? ¿Eso es información relevante?) …
Pero cuando te crees que no te va a sorprender nada más, va y te tropiezas con esta frase…
“…La carrera de Wade ha sido un continuo ascenso desde que debutó hace dos décadas como modesta documentalista ...”
¡¿Modesta documentalista?! ¡Por dios bendito! Todo el mundo sabe que “Documentalista” sólo puede aparecer junto a adjetivos tipo: divina, excelsa o, bajando el listón más de lo que se debería, terriblemente eficiente.
Me van a oír…
Etiquetas: Anna, Prensa de por ahí
bibliotecarios
cenutriousuarios
Lugar
Una biblioteca universitaria cualquiera, en un día cualquiera de la época de exámenes.
***
Un bibliotecario llega a la puerta, mira a su alrededor y pone cara de sorpresa al no ver a nadie. Saca las llaves de la bolsa, se le caen al suelo.
Bibliotecario:
Mierda de llaves.
El bibliotecario se agacha, recoge las llaves e intenta abrir la puerta infructuosamente.
Bibliotecario:
Jooodeeeeer. Mierda llaves.
El bibliotecario consigue abrir la puerta y entrar y deja sus cosas en el mostrador. Cuando se da la vuelta, quince cenutriousuarios han invadido el vestíbulo y le observan con cara de «¿Podemos entrar ya?». El bibliotecario mira el reloj: no es la hora todavía.
La hora en punto. El bibliotecario ha colgado un cartel al lado de la puerta con un aviso para los usuarios. Los ya treinta cenutrios que le observaban mientras lo colgaba, entran sin siquiera mirarlo (y mucho menos leerlo, ¿pa qué?). El bibliotecario enloquecido imprime varios carteles más y empapela las puertas por los dos lados. El primer cenutrio que entra mira por encima del cartel, buscando a alguien, sin mirarlo y mucho menos leerlo, ¿pa qué? El bibliotecario empieza a dar cabezazos contra la pared.
Una pareja se come a besos.
Media mañana.
Bibliotecario:
Shshshshshsht!
El bibliotecario se levanta para cerrar la puerta que un cenutrio ha dejado abierta.
La pareja sigue comiéndose a besos.
Cinco minutos después.
Bibliotecario:
SHSHSHSHSHSHSHT!
Cinco minutos más tarde. El bibliotecario se levanta y se dirige hacia el grupito que no para de hablar (que justo en ese momento, fíjate tú, han dejado de hablar y leen sus apuntes aplicadamente):
Bibliotecario:
Si tenéis que hablar, hay salas de trabajo en grupo vacías. ¿Por qué no pedís una?
Los cenutrios miran al bibliotecario. El bibliotecario se convence de que les debe de haber hablado en klingon.
El bibliotecario se levanta para cerrar la puerta que un cenutrio ha dejado abierta.
La pareja sigue besándose.
Un rato más tarde. El bibliotecario separa la vista de la pantalla del ordenador porque algo le ha llamado la atención. Un cenutrio está bailando el YMCA en medio del pasillo. Sin música, afortunadamente.
El bibliotecario se levanta para cerrar la puerta que un cenutrio ha dejado abierta.
Un ratito más tarde. Música en la biblioteca. Una cenutria azorada intenta disimular mientras busca el control de volumen de su minipc. Al final sale corriendo de la biblioteca con el minipc en la mano, sonando como un loco, bajo la mirada divertida de la concurrencia. Incluso la del bibliotecario.
Un ratito más tarde. Suena un móvil. La cenutria anterior revuelve el bolso con cara de «por favor, que no sea yo otra vez». Pues sí, eres tú otra vez, mona.
El bibliotecario se levanta para cerrar la puerta que un cenutrio ha dejado abierta.
La misma pareja de antes. Siguen besándose.
El bibliotecario caza moscas. Qué tranquilidad. Como se nota que se han ido todos al examen. Juguetea con su anillo. El anillo cae al suelo haciendo un ruído de mil demonios. Un anillo para dominarlos a tod... perdón, dos bibliotecarios recorren a gatas el suelo buscando el anillo.
El bibliotecario se levanta para cerrar la puerta que un cenutrio ha dejado abierta.
Entra un usuario con sus cascos y sus gafas de sol. Detrás de él va otro. El primero cierra la puerta en las narices del segundo. El segundo mira al bibliotecario y el bibliotecario mira al segundo. Se ríen los dos.
¿Todavía se besan? Sí, todavía.
Entra una chica con una pulserita de cascabeles en el tobillo. Entra una chica con tacones. Entra un chico con chancletas. Entran dos profesores hablando como si estuvieran impartiendo clase.
El bibliotecario se levanta para cerrar la puerta que se han dejado abierta.
Una usuaria devuelve un libro con retraso:
Bibliotecario:
Estarás sancionada hasta el tantos de julio.
Cenutria (con una sonrisa de oreja a oreja):
Bueno, vienen las vacaciones, total...
Bibliotecario:
Pero qué morro tenéis, qué morro.
La cenutria se aleja sonriendo.
El bibliotecario se levanta para cerrar la puerta que un cenutrio ha dejado abierta.
La pareja ha dejado de besarse. Recogen libros y apuntes y se van. Besándose.
El bibliotecario se levanta para cerrar la puerta que se han dejado abierta.
El bibliotecario mira el reloj. Recoge lo que hay en la mesa, lo guarda en su cajón, apaga el ordenador, se levanta, coge sus cosas y se va de la biblioteca. Cuando sale, cierra la puerta.
Fin (por hoy...)
(Cualquier parecido con la realidad es pura... qué coño, se cogen dos o tres días salteados de trabajo, se mezclan bien, se anonimizan, se ponen por escrito y al blog. Y quien se pique, que coma menos ajo).
El título del post es un homenaje a una excelente película que he visto varias veces: Una giornata particolare, de Ettore Scola, interpretada por Sofia Loren y Marcello Mastroianni. Les recomiendo verla si tienen ocasión.
Etiquetas: Cenutriousuarios, Ferran
Siempre vivo en un mundo de Yupi, donde la gente no se da de hostias por ocupar un asiento en el tren, no pone el aire acondicionado a 19º en verano para llevar rebequitas y no se pisa en la cola del súper. Normalmente mi mundo de Yupi particular dura cinco minutos, el tiempo que tardo en llegar a la parada del bus. Lo único que me alegra ese momento es ver que ha llegado el clon de David Boreaznaz a la parada. Es clavadito a él, y cada día espera la llegada del 75 con su traje y corbata, mientras yo espero el 15. Eso anima a cualquier alma torturada.
A lo que iba. En el mundo real no es de esperar que la gente siga las normas del juego limpio: os juro que en mi despachito veo las hachas volar cada cinco minutos para ver quién jode más a quién y cómo se favorece más al vecino amigo, pero sí es de esperar que tengan la decencia de no hacerlo público y oficial. Vamos, todos conocemos el caso del hijo tonto del jefe que trabaja en un puesto ficticio con un sueldo cuatro veces mileurista, o en el caso de la administración pública, que la hija del alcalde sea la jefa de una biblioteca en la que no pone un pie. Que las oposiciones en muchos casos estén ya adjudicadas es un clásico, y no hay más que ver los requisitos para presentarse. Pongamos un caso, muy real y nada Yupi, para una plaza de técnico en biblioteconomía del Ayuntamiento de Torre Pacheco. Veamos los méritos.
Los méritos alegados que sean justificados documentalmente por los aspirantes en el momento de presentar la instancia, mediante original o fotocopia compulsada, serán valorados con arreglo al siguiente baremo:
Y dice en Antigüedad...
1.- Antigüedad: por cada año completo de servicio en el Grupo C-1, como Encargada de Biblioteca en el Ayuntamiento de Torre-Pacheco, o en cualquier otra entidad de las que integran la Administración Local: 0,50 puntos por año, hasta un máximo de 4 puntos.
Eh, oigan, ¿y no podían poner ya su DNI en la convocatoria? Para quitarnos unos cuantos problemas de encima y dejar de perder el tiempo, que no sé ustedes, pero personalmente prefiero gastarlo rascándome la barriga que estudiar para nada.
Ah, y mi más sentida enhorabuena a la encargada de marras, supongo que estará encantada de ser -al fin- funcionaria gracias al sudor de su frente y gracias a unas oposiciones limpias y transparentes. Porque más claro, el agua.
[Vía IWETEL, ellos no nos quieren, pero nosotros a ellos sí ;)]
Etiquetas: Cristina
La dominación mundial sigue su avance inexorable, sin prisa pero sin pausa. Ahora tenemos un nuevo canal en Youtube, CanalBib.
No os dejeis llevar por el amarillo y el rosa -colores de la web-, ni por estar repleto de vídeos de humor y conferencias, en realidad es un arma poténtisima capaz de adoctrinar a cualquiera.
Cada vez que un navegador intenta abrir se produce un ruido imperceptible que queda fijado en nuestro subconsciente, el bibliotecario es tu Dios y la biblioteca su templo.
Vamos, lo mismito que los discos de Kiss cuando los girabas en sentido inverso, pero todavía más malévolo. Pasen y vean, espero que sea de su agrado, bwahahaha.
Así empezó Berlusconi...
Etiquetas: Dominación Mundial Frikitecaria, Jaume Julià
Seguro que ustedes también los coleccionan.
Pues aquí les presentamos un nuevo candidato para su colección: el liquid bookmark , punto de libro de silicona ideado por Kouichi Okamoto para Kyouei Design.
Disponible en varios colores. Pero no lo pueden negar: en rojo, mola. ¿A que si?
Etiquetas: Anna, FrikiteIKEA
Una delicia. Pasen y vean...


Etiquetas: Agenda Cultural Frikitecaria, Anna, Fomentando el vicio

¿A qué mente perversa se le podría ocurrir semejante maldad? ¿Con qué fin retorcido alguien imprimiría 5000 páginas de la Wikipedia y las encuadernaría después?
Se me ocurren dos opciones:
- La primera: un cenutriousuario desalmado al que se le ocurrió destrozarnos las lumbares bajo el peso del conocimiento. Que sí, que el saber sí que ocupa lugar...
- La segunda: un bibliotecario desesperado en plena época de exámenes que, harto de los apuntófagos, decidió crear el arma arrojadiza perfecta para los momentos más estresantes (eso sí, propulsada por una catapulta que soporte tal libraco).
Por supuesto, me inclino por lo segundo, a falta de hacha, buenos son tochos...
Visto en La tafanera.
Etiquetas: Grine, Tortura al usuario - Herramientas

