Frikitecaris

o_Ô Alzando la ceja, conquistando el mundo.

18 març 2013 a les 9:28 a. m. Perpretat per Frikitecaris 15 Comments

Los tiempos cambian, los niños crecen y siguen su curso. Y parece ser que le ha llegado la hora a Frikitecaris , que (si Dewey quiere) seguirá sus andaduras por otros caminos 2.0.

No se trata de un “Adiós”. Es un “hasta luego” (espero) y una excelente experiencia. Me quedo con todo lo que he aprendido, todo la terapia que he realizado, la feina ben feta y lo bien que me lo he pasado.

Aún no tengo claro si un Frikitecari nace o se hace. Lo que si me ha quedado claro es que, nazca o se haga, tarde o temprano los Frikitecaris se encuentran y “la lían parda”.

“¡Que nos quiten lo bailao!”

Un placer (pero de los grandes y buenos)


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Son malos tiempos para los blogueros, sobre todo para aquellos que empiezan a cumplir años, adquieren nuevas responsabilidades, nuevos puestos de trabajo... Y el tiempo ya no es lo que era.

Antes teníamos tiempo para escribir en tres blogs a la vez (Librarian Apocalipsys, GeekTeca, Frikitecaris), actualizarlos a diario, además del correo, el Facebook y cualquier tontería adicional que saliese en Internet. Ahora las obligaciones laborales y las personales no nos permiten escribir más allá de los 140 caracteres.

Frikitecaris comenzó allá por el 2 de mayo de 2006 de las manos de Enric y Cristina, poco a poco nos hemos ido incorporando más gente hasta formar un gran equipo de 20 perpetradores de todos los puntos de la Península, que ocasionalmente nos juntamos para ponernos ciegos a comer y que compartíamos un modo "diferente" de la profesión bibliotecaria.

Mi primera colaboración escrita fue un 28 de agosto, allá por el 2008, cuando celebramos la primera Frikitequedada en Madrid. Aunque todo empezó unos meses antes durante la Frikitequedada en Barcelona para celebrar el 2º aniversario. La Frikitejefa se empeñó en que me uniese al grupo de perpetradores... y claro con un hacha en la mano... como le iba a decir que no. Hicimos un trato, yo les ayudaba con el soporte técnico del blog y de vez en cuando escribía algo, y a cambio conservaba todas las partes de mi cuerpo.

Y así pasaron los años, echando una mano por aquí, cambiando las plantillas por allá, corrigiendo el código html de alguna que otra entrada, y en los últimos tiempos "sustituyendo" a la Frikitejefa y su consorte (lo siento, son insustituibles) para que esto no de desmadrase demasiado.

Siete años después os decimos adiós con todo el dolor de nuestro corazón. Aunque seguiremos por aquí, no en Blogger, pero sí por Twitter y Facebook. Un fuerte abrazo a todos.

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Pues les voy a dar un disgusto: en realidad tengo más de cenu que de bibliotecario. Vale, que he trabajado en bibliotecas, tanto públicas como privadas, y me he casado con una bibliotecaria, pero en realidad yo solo pasaba por aquí.

Me explico. Cuando Frikitecaris arrancó allá por 2006 y Enric le pidió a Cristina que le echara una mano con la logística, yo estaba enviciadísimo con mi blog y, dadas mis tendencias proactivas y procrastinadoras, acepté de mil amores ayudar de vez en cuando con la programación de entradas y haciendo valer mis dotes organizativas en la lista interna de Frikitecaris. Además, y aquí viene lo bueno, yo estaba suscrito a La Lista, y llegó un momento en el que le cogí el gustito a esa especie de censura implícita que es el "no se adecua a los objetivos de la lista" cada vez que, de manera invariable, no pasaba el filtro de los supertacañones por un quítame allá esta referencia a Frikitecaris en un mensaje, por lo demás, completamente adecuado a los objetivos de la lista. Lo cojonudo del tema era que si yo escribía un mensaje a La Lista troleando al enésimo bibliotecario espeso y paranoico, pasaba el filtro sin demasiados problemas. 

Pero divago. Verán, me he pasado diez años coordinando revistas y proyectos varios, y la tarea de soporte de la lista interna de Frikitecaris ha sido, con diferencia, una de mis experiencias más gratificantes al respecto. Por un lado, supongo que porque no había dinero de por medio, pero, por otro, y fíjense en lo majosmajos que somos en el sector bibliotecario, porque es, probablemente, la lista sobre bibliotecas con menor cantidad de egos por talento y metro cuadrado. Me explico. Las tormentas de ideas de Frikitecaris han sido siempre una risa, el ambiente ha sido distendido y creativo, y además hemos conseguido formar un grupito de amigos bastante majo, con ramificaciones en Madrid, Barcelona y Ses Illes (por ejemplo). Muchas veces no sabías si estaba asegurándote material para el siguiente mes de Frikitecaris o planificando una quedada en un restaurante japonés. Y todo ese componente lúdico, creo yo, se ha notado para bien en el blog propiamente dicho. Muchos de los neologismos que hemos acuñado han sido el producto de alguna que otra tajada o bien en un brunch en la terraza de cierto perpretrador, o bien tomando el vermutito por el barrio de otra perpetradora. 

En resumen: que hemos sido un grupito de amigos, unidos por una afición y una profesión comunes, embarcados durante siete años en una ida de olla de dimensiones míticas, pero que se ha plasmado en resultados tangibles y, creo yo, de auténtica calidad. En este blog hemos tenido denuncia, despiporre y ficción a partes iguales, y parte de la gracia, creo, estriba en que nunca se sabía por dónde iban a salir los perpetradores. Creo que siempre ha habido margen para la sorpresa, y créanme, después de mil entradas y siete años, eso es dificilísimo.

Pero todo lo que comienza tiene un final, los ciclos se terminan, y tal vez sea la hora de que Frikitecaris limite su actividad a redes sociales como Facebook o Twitter (Tuenti es que nos lo tienen copado nuestros cenus, ¿saben?). 

Ha sido un verdadero placer. Nos leemos en las redes sociales o, qué idea más intrigante, en La Lista.

Besitos,


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Verán, cuando empecé a ayudar a Enric con Frikitecaris, no me imaginé ni de lejos la repercusión que podría llegar a tener. Me lo tomé muy a cachondeo, y, ya puestos, en tono reivindicativo, porque no conozco otra profesión con tantos collares para el mismo perro ni con tanto ego por tantas absurdeces; que somos bibliotecarios, coñe, no los inventores de la bombilla. Digamos que la sutileza no ha sido nunca mi arma de batalla, pero sí la ironía en estado puro. Y por lo visto gustó a los lectores. Caló. Comenzaron a llegar lectores (bibliotecarios y usuarios) la mar de majos, que agregamos sin remilgos como perpretadores, por eso de aprovechar la sangre fresca y las ideas nuevas. A lo tonto, y como quien no quiere la cosa, pronto empezamos a montar cenas en japoneses, brunchs en terrazas espectaculares, calçotadas memorables y aperitivos domingueros. Hemos asistido a bodas de perpretadores e incluso a los nacimientos de sus retoños. Eso, teniendo en cuenta que estamos dispersos por toda la península, se merece cuando menos un gran reconocimiento y un agradecimiento público al resto de perpretadores. Nos queremos y eso, supongo, se nota. Paralelamente, el blog comenzó una andadura propia, con nombre propio, en el que ha habido momentos para todo: humor, reinvidicaciones, presentaciones, collejas a La Lista y un sinfin de momentos entrañables. Pero todo tiene su momento, y mis aportaciones en el blog ya no son lo que eran y, eso, créanme, me duele, porque él me ha dado más a mí que yo a él. Reconozco que, en mi caso, ha sido en parte debido a la ausencia de comentarios por parte de los lectores. Está muy bien escribir, pero si no sientes que conectas con la gente, si no le pones nombre a aquellos a quien escribes, personalmente se me comenzó a hacer cuesta arriba. Es la tendencia habitual: ahora todos leemos en el móvil, en la tablet o donde sea, en cualquier momento, y no es posible ponerse a comentar. Entiéndanme, no es una protesta: es el sino de todos los blogs y hay que ser realistas. Sin embargo, no quiero (ni queremos) cerrar el blog definitivamente, porque sería demasiado doloroso, como intentar cerrar un capítulo de tu vida que sigue abierto. De momento, seguimos en Facebook y en Twitter. Quién sabe si, algún día, volveremos. Hasta entonces, ¡ha sido un placer!

Sé que tengo una merecida fama de Rottenmeier, así que solo lo diré una vez: os quiero. Mucho.

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Me vicié a leer Frikitecaris. Fué una época en que me tomaban por ida: una bibliotecaria de las de "¡ssshhht!"  y "¡no se toma café en la biblioteca!" riéndose por lo bajini aparentemente por nada. Como una regadera, oigan.

Era imposible no sentirse identificada con esas anécdotas entre el realismo, la exageración y la pura ficción. Pronto no pude evitar aportar algunos comentarios y, sin saber cómo, de repente me llegó una oferta para unirme al grupo de perpetradores.

Aunque ha sido un honor, reconozco que no he sido muy prolífica. La Jefa me tuvo que amenazar animar una y otra vez hasta que creo que me dejó por imposible.

Estoy orgullosa de haber participado en esta fantástica locura con gente de sitios tan diversos. Amigos, amigas, os he leído y he aprendido a apreciaros como si os tuviese aquí al ladito, como si fuerais mis colegas de siempre. Vuestras vidas han cambiado a medida que también ha cambiado la mía.

Como siempre: besos. Nos seguiremos viendo en las pantallas.



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Para los que dicen que Internet nos vuelve más autistas, revisad vuestras teorías, melones. Nosotros somos ya un grupo -mal avenido, eso sí- de amigos.

Preparaos para la que será mi aportación más inteligente a este blog:


Corto y cierro...


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Creo recordar que llegué hasta Frikitecaris de la mano de Juanma Santiago y Anna C. Me imagino que compartí alguna de frikada en el blog y amablemente me invitaron a participar a golpe de borrador. Como ya hemos visto que las redes sociales son ya más rápidas e intuitivas que nuestro artesano blog, este cambio va a ser sin duda a mejor, y ganaremos en agilidad en la lucha por la Dominación Mundial Frikitecaria.  No preocuparse, que seguiremos dando la lata en el facebook, twiter y en el grupo mail común.


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Puedo asegurar sin temor a equivocarme que fue por culpa de la Frikitejefa que un buen día me vi metido en este fregado. Hasta entonces yo sólo era un bibliotecario con un blog, lector de Frikitecaris y pasé a ser perpetrador: no podía haber sido de otro modo, pues aquí me sentía como pez en el agua, y dar palos a los cenus (que no al agua) era algo que me gustaba. Pero pasa el tiempo, y falta el tiempo, y cuando no es por A es por B, y pasas de escribir poco a no escribir nada... y un día te dicen que te despidas, que cerramos. Y aunque te sabe mal, sabes que tal vez ya ha llegado la hora. Y haces recuento y ves todos los buenos momentos que has pasado en el blog y fuera de él (opíparos almuerzos y cenas, que no sólo de blog vive el frikitecario; mañanas de fotografía para preparar calendarios, etc.), y la pena no es tanta. Se cierra el blog, pero los amigos quedan. Hasta siempre.

Ferran




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11 març 2013 a les 9:00 a. m. Perpretat per Juanma 4 Comments

Atención, que la frase que viene a continuación es obra del filósofo de la ciencia Daniel Dennett



Este señor con aspecto de Papá Noel es uno de los padres de la memética, esto es, la disciplina que estudia la propagación de los memes, o unidades de evolución cultural. El equivalente sociológico de los genes, para entendernos. O, para que tengan ustedes un ejemplo muy gráfico, la idea machacona esa que se les mete en la cabeza, prospera y nos cambia la manera de pensar, para que, una vez infectado nuestro cerebro, se transmita a la siguiente generación porque, a fin de cuentas, de eso se trata, de reproducirse hasta el infinito y más allá, como los genes, pero propagándose por el cerebro.
¿Quieren ejemplos de memes? Prueben con el estribillo machacón de esa canción que no es su favorita, pero no se pueden quitar de la cabeza (leánse, al respecto, El hombre demolido, de Alfred Bester, donde uno de estos estribillos es un arma definitiva contra los policías telépatas que controlan el pensamiento y, por tanto, la criminalidad). O el discurso mediático, de uno u otro cariz, relativo al asunto X que más le preocupe ("España nos roba", "La herencia recibida", "La gestión privada es más eficiente", "Primero los de casa", etc.). O las leyendas urbanas de todo tipo (desde la muerta de la curva hasta el perrito, el armario y Ricky Martin, pasando por el usuario majomajo). Y, por supuesto, la publicidad. Se propagan, se reproducen y se perpetúan. Son parte de nuestro desarrollo cultural.
Pues bien, hay una cita de este señor que queremos sacar a colación, y que es una pena que no sea un meme, porque merecería serlo. 

A scholar is just a library's way of making another library.


Que, traducido, significa: 

Un erudito solo es la manera que tiene una biblioteca de crear otra biblioteca.


Claro está, la masa crítica de cenutriousuarios es demasiado elevada como para que este meme arraigue en el común de los mortales. Pero ¡es tan bonita! Aparte, apareja, de manera implícita, que las librerías, igual que los memes y que los genes, son un vehículo vivo, capaz de transmitir información, de propagarse y de reproducirse... y de manipular a sus huéspedes, en este caso los señores muy leídos, amanuenses y demás usuarios (que quedan así reducidos a la condición de meros vehículos), para conseguir sus fines de eternizarse. Además, es una definición tan buena de lo que nos motiva para seguir siendo bibliotecarios y lectores... Apúntensela, difúndala y, con suerte, mañana será un meme.


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04 març 2013 a les 9:00 a. m. Perpretat per Super Furry Librarian 1 Comment

Hora de aventuras es una popular serie animada de televisión creada por Pendleton Ward. Podemos definirla como el híbrido perfecto surgido del legado animado "Hanna-Barberiano" más actual emitido por Cartoon Network (las Supernenas, el Laboratorio de Dexter), mezclado con el anime japonés más "kawai", pasando por la estética de los más actuales juguetes de diseñador (art toys). A continuación os enlazamos el contenido de la wiki en español de la serie, cuyos capítulos (2 en total) transcurren en una biblioteca, con nada menos que la Princesa Tortuga como afamada bibliotecaria.




La biblioteca de Hora de Aventuras

La Biblioteca aparece en los episodios The Real You y Paper Pete. En el episodio The Real You Finn y Jake utilizan la biblioteca en busca de conocimiento, pero se verán obligados a abandonarla por hacer demasiado ruido. La Biblioteca está dirigida por la Princesa Tortuga y dispone de amplias estanterías repletas de libros, que son el escenario de la "guerra secreta" entre los Pagelings (Papelillos) y los Moldos (una especie imaginaria de parásitos del papel).

Y de la mano de Pedro de Arce (otro estupendo compañero bibliotecario para más señas), y haciendo un homenaje a la cabecera de la serie, un Furry Librarian en el papel de Finn el humano (Finn, the human) a la salida de cierta biblioteca.

Hora de biblioteca llegó,
coge a tus amigos y vámonos,
con Iflo el gato,
y Furry bibliotecario,
lo pasaremos guay
¡Hora de biblioteca!



Furry Librarian By Pedro Arce


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25 febrer 2013 a les 9:00 a. m. Perpretat per Anna 2 Comments

Las bibliotecas del futuro... O como se las imagina el gran Tom Gauld..


(Visto aquí )


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19 febrer 2013 a les 12:00 p. m. Perpretat per Juanma 1 Comment

Seguramente hayan padecido ustedes a más de un cenu que les devuelve el préstamo con algún comentario desdeñoso, en plan: "¡Vaya ladrillo! ¡No vuelvo a sacar nada de este autor!", como si a ustedes les importara remotamente lo que les guste o les deje de gustar. Vamos, ni que les pagaran por cada vez que le dan al "Me gusta" de sus lecturas favoritas.
No obstante, hay gente que ha llevado demasiado lejos lo de "vaya ladrillo de libro", y ha conseguido hacerlo realidad. Vean, vean.



Estas obras de Daryl Fitzgerald, que no son sino ladrillos con forma de libros, se venden en una tienda de Melbourne; cómo no, se llama Light Reading ('lecturas ligeras'). Por hacer el chiste fácil, digamos que el sentido del humor de los australianos está casi en las antípodas del nuestro. Pero en fin, si a ellos les hace gracia... Mientras no les arrojen estos libros a la cabeza...

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11 febrer 2013 a les 10:40 a. m. Perpretat per Juanma 2 Comments

¿Deberíamos alarmarnos si los ordenadores de la biblioteca se estropean y a los cenus les resulta imposible hacer búsquedas en Google? ¡En absoluto!, porque aquí está... --redoble de tambores, por favor--: ¡el bibliotecarioooo!

(Esta ilustración ¿les parece mona, muy mona o achuchable? Pues están de enhorabuena: tienen muchísimas maneras de comprar en línea este póster de Sarah McIntyre y, en un momento dado, lucirlo en su biblioteca. Eso sí: si se lo ponen, no sean bordes con sus cenus. Demuestren que tienen corazón. Ay, que me da.)


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04 febrer 2013 a les 12:00 p. m. Perpretat per Anna 3 Comments

La crisis afecta con especial saña al sector de la cultura en general y al de las bibliotecas en particular. A veces hacen falta soluciones imaginativas para mantener el servicio. Aquí les dejamos un ejemplo de medidas estructurales para mantener los cimientos de los servicios bibliotecarios.


(visto aquí vía acolostico )

(El ejemplo es de una librería, pero nos sirve igual. Mejor tomarse con humor esto de los recortes. Los palos caen igual, pero nos ahorraremos mucho dinero en terapia)


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28 gener 2013 a les 10:40 a. m. Perpretat per Juanma 2 Comments

Eso sí, ¡qué frase! Nada menos que del visionario Ray Bradbury. Esperen, que se la traducimos:

No necesitas quemar libros para destruir una cultura.
Solo hay que conseguir que la gente deje de leerlos.

Ray Bradbury pone el genio y la frase, y Ryan Sheffield, la ilustración. 




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