Soporte papel

La llegada de los e-books ha abierto un terrible debate sobre la supervivencia del soporte papel y ha dado pie a ciertos mensajes apocalípticos sobre su supervivencia. Seguro que se lo preguntan ¿Va a desaparecer el formato libro ante el avance de la tecnología? ¿Cómo afectará esto a las bibliotecas y sus fondos ?
Tranquilos: habrá cambios, pero el papel permanecerá.

Sin lugar a dudas.

(clickar para ampliar)
(visto aquí)

7 comentarios:

  1. Bueno, ayer en el Intermedio sacaron un anuncio (de algún teletienda) de un mango para limpiarse con el papel higiénico. De ahí a quitar el rollo...dos días :D

    ResponderEliminar
  2. acolostico4/11/09 10:32

    Ecologicamente y economicamente lo del papel no es una tontería... Como se limpian el culo miles de millones de chinos?

    ResponderEliminar
  3. Uhm...Les veo muy abiertos a los cambios de soporte. Interesante...
    Y no soy capaz de imaginar eso del mango, Cristina (aunque no creo que eso sea malo... uix...)

    Pero ya les digo que servidora primero renunciaria a los tomos de la Espasa como arma arrojadiza y buscaria un sustituto que no a su rollo acolchadito de doble capa...

    (y no…no utilizaría un e-book como arma arrojadiza. Ya se me ocurrirá otra cosa)

    ResponderEliminar
  4. No me lo puedo creer, la inmediatez del papel, no sólo para leer sino para escribir o dibujar me parede in-dis-pen-sa-ble.

    @ acolostico
    cleenex perfumados, creame.

    ResponderEliminar
  5. ¿Y cuándo no existía el papel, qué, con qué se secaban?, ¿con hierbas?

    ResponderEliminar
  6. Ya veréis cómo Google acaba lanzando el papel higiénico electrónico. Tiempo al tiempo.

    ResponderEliminar
  7. Replicant, aquí está la respuesta a tu duda:

    Los colonos norteamericanos prefirieron las mazorcas de maíz hasta bien entrado el siglo XVIII. Entretanto, en zonas costeras se echaba mano de conchas marinas, y en islas como Hawai la variante local eran las cortezas de coco.
    En otras zonas rurales encontraban muy útiles los libros y revistas de toda clase. Cuando los periódicos se volvieron cosa común en la sala de la casa, a principios del siglo XVIII, pronto se hizo del baño su "segundo hogar". El almanaque del agricultor venía con agujeros para una rápida acción de "lea y limpie". Los catálogos de grandes almacenes, como Sears, no tenían desperdicio.

    ....Ajjj vivir en Hawai e ir al baño si que era duro...

    ResponderEliminar

 

Twitter

About