¿Qué mejor manera de reconocer el papel de la bibliotecaria que diseñarle un trono a medida?
Mírenlo: ¡pero si es perfecto! Por un lado es original, como debe ser toda bibliotecaria; por otro lado, es puro diseño, lo que realza nuestro lado más guay; no menos importante, es útil, ya que permite acceder a esas estanterías altas en las que no siempre podemos hacer bien nuestro trabajo; además, es funcional y va a juego con el calzado y la sombra de ojos, y, por último, contienen la carga de sensualidad necesaria como para que hasta el usuario más obtuso entienda el mensaje: "¡Esta es la única mano que me va a poner un dedo encima en MI biblioteca, pedazo de cenu! ¡Deja de pelar la pava y sigue a lo tuyo!". ¡Es el trono perfecto para realzar la belleza de la reina de la biblioteca!
(Visto en la página de Facebook de Vintage Treasure, gracias a Encarnita Alcázar.)





No estoy segura de que me guste. A ver si ahora los cenus cogen ideas o_Ô Además parece que así una manaza cualquiera nos pueda meter mano, y bueno, no me importe ir amputando cenus, pero puede llegar a ser cansino. Habría tantas manos que cortar...
Uf, al ver la foto me ha venido un flash del señor Burns tocándome el culo... ARGHHG! Que horror!
Coincido con Cristina y Rosa. A mí no me pone la mano encima ni una silla.
Yo es que soy más estilo Bauhaus.