
Qué buen momento para promocionar la lectura mediante la imagen del ídolo deportivo del momento con un libro en las manos. Sí, ya sabemos que está haciendo que lee pero mejor esto a que aparezca dándole patadas a un libro en lugar de a un balón (no hay que darle más ideas a nuestros usuarios...).
Desde la Consejería de Educación, Ciencia y Cultura de Castilla-La Mancha han relanzado la campaña de fomento de la lectura que ya utilizaron en el Día del Libro 2009 utilizando rostros conocidos como los de Andrés Iniesta, Beatriz Montañez, Álvaro Bautista o Joaquín Reyes. A ver si crean escuela y copiamos algunas de las buenas ideas que tienen los bibliotecarios norteamericanos (con la ALA a la cabeza) para el fomento de la lectura y las bibliotecas como ya les contamos en otra ocasión.
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Ellos también leen
Éramos pocos y parió la abuela. Bueno, parió Eli, y no precisamente un lindo bebé arrugadito, moradito, feo y pelón como todos los bebés que nacen en el mundo. No, Eli acaba de publicar la primera entrega de Bibliotecaris de paper, donde nos ofrece una visión divertida y amable de este nuestro mundo de la bibliotecosa mediante los deliciosos dibujos con que ya nos deleitaba en su blog. Para que luego digamos que en este nuestro bibliotecoso y documentaloide mundo no hay sentido del humor —bueno, haberlo haylo, como las meigas, pero hay que saber encontrarlo... no, no lo busquen AHÍ precisamente...
Pues nada, enhorabuena Eli por este proyecto, mucha suerte y no olvides que... los Frikitecarios te vigilamos.
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Bibliotecaris de paper
Por muchos motivos, pero especialmente por los dos cuadros que les mostramos a continuación.

La piel de gallina…. Aquí les dejamos la visita virtual. Pasen y disfruten.
El mar, el museo, la biblioteca y el estudio
Cuando en esta nuestra comun... perdón, en este bendito país nuestro sumido en la más tremenda de las crisis y con un futuro más negro que el cielo de Mordor un bibliotecario oye hablar de recortes presupuestarios, se echa las manos a la cabeza, se mesa el cabello —cuando no tira de él directamente— y clama al cielo su disgusto. Al otro lado del charco, en los Estados Unidos de América, en cambio, ante el peligro de un recorte presupuestario, qué hacen? Pues un vídeo, en versión lipdub, y lo cuelgan en Youtube. Bueno, en realidad dos: igual como los DVD con los que la industria cinematográfica nos rob... nos aligera del peso del vil metal —con la versión comercial, luego la extendida, luego la del director, luego la del director después de tomarse unas copas, etc.—, ellos van y montan dos vídeos: la versión extendida, con las aventuras y desventuras de una bibliotecaria intentando sobrevivir a los recortes presupuestarios, y la versión reducida, sólo con el lipdub. Vamos, que de sentido del humor a ellos les sobra el que en ciertos pagos más cercanos nos falta. Véanlos, y no se rían, que aquí también pintan bastos.
Versión extendida:
Versión reducida:
(via @jserranom en twitter: aquí y aquí)
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Es la crisis, idiota!
Érase una vez un asfixiante mes de agosto. En plena canícula estival, con una temperatura ambiente propia de un horno precalentado para un asado y una humedad relativa del chopocientos por ciento, cierta biblioteca (que, para ser piadosos y salvaguardar un respetuoso anonimato, llamaremos X) se quedó sin suministro eléctrico.
¡Horror!
En ese momento dejaron de funcionar los ordenadores, la iluminación y el aire acondicionado. Los zumbidos y pitidos de los SAY profanaban el sacrosanto recinto bibliotecario, otrora templo de silencioso recogimiento.
Cayeron también los goterones de sudor de los allí presentes. Todo el mundo sudaba a chorros, e incluso a mares.
Cayó en picado la cantidad de usuarios (¿tal vez lo único positivo que trajo el apagón?), y los pocos que se dejaban caer por la biblioteca buscaban como polillas la luz natural de algún ventanal y el exiguo soplido de brisa que, con desgana, se colaba por las ventanas abiertas de par en par. Ilusos.
Al segundo día de oscuridad se dejaron caer también los periodistas de algún medio local. Los mismos que no solían acudir a cubrir las variadas actividades de la biblioteca aparecieron entonces con sus micrófonos y cámaras en ristre. Filmaron las estanterías en semipenumbra, los ordenadores apagados y las mesas vacías.
Y cuando parecía que los huesos de la gente iban a fundirse como mantequilla al sol, se produjo el milagro y la electricidad hizo resucitar ordenadores, lámparas, aires acondicionados y... usuarios. Pero a estos últimos no hacía falta resucitarlos, cachis.
Welcome to the show again!
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Apagón en agosto
PD: ojo,algun@ bibliotecario que yo me sé podría infiltrarse...y hasta le haría bien...mientras no nos agrie el vino!!
Dónde encontrar el saber
Imaginación al poder.
Sin límites
Bromeábamos ayer con la capacidad de cierta actriz (de sus personajes, claro, que normalmente no confundimos a unos con los otros aunque a veces nos gustaría «confundirnos» con ellos), retomo: bromeábamos ayer con la capacidad de cierta actriz de salvar y cargarse bibliotecas, y hoy nos llega por medio de La Lista a la que Todos los Bibliotecarios Deberían Estar Suscritos (LLTBDES) un enlace a las imágenes de una biblioteca por cuyas salas parece haber pasado una horda de hunos: la de la University of Canterbury en Nueva Zelanda después del terremoto que sufrieron el cuatro del corriente. Ahí les dejo el enlace:
http://www.canterbury.ac.nz/photos.shtml
Al parecer no hubo víctimas mortales durante el terremoto, de lo que nos alegramos.
(Véase el mensaje original aquí)
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Pesadillas bibliotecarias
[Robado a Juanma Santiago]
Hipatia y el porqué de ciertas cosas
Les podría hablar del mensaje sobre el valor de la amistad, el compromiso y la fidelidad que lanza la película y de las impagables escenas que proporcionan Kenn y Barbie (Nada X No me sean malpensados). Pero prefiero centrarme en otro mensaje mucho más importante: la información es poder (cosa que qualquier lector de Frikitecaris sabe). Y para muestra, el gusano bibliotecario que aparece en el film y que proporciona datos de gran importancia. (Si no, que se lo pregunten al pobre Buzz Lightyear ).
Parece que ya les ha llegado información sobre la DMF a "Jolibú" , ¡BWUAHAHAHAHA!

(de ratas de biblioteca a gusanos gafotas. Creo que aún tenemos algún problemilla con el tema de la imagen de la profesión)
De ratones y gusanos
Dice un familiar mío al cual ahora mismo no pongo nombre ni cara -que es más o menos una fuente de información parecida a la que deben utilizar los periódicos más serios de tirada local y nacional-, que a medida que pasan los años y vives sólo te vas volviendo más huraño.
Somos seres sociales y como tales necesitamos relacionarnos entre nosotros, y a ser posible con gente con la que tengamos cierta afinidad. Y los bibliotecarios/as en esto tampoco somos una excepción.
Muchos de nosotros trabajamos o hemos trabajado en bibliotecas unipersonales, o en cuartuchos oscuros indexando artículos de prensa, o rebuscando en historiales médicos. Con este panorama, y por el bien de nuestra salud mental, se creó Iwetel -aunque alguno luego tuviera sus momentos de arrepentimiento-, a pesar de que pueda parecer lo contrario y en la lista se expongan otros motivos.
El problema es que la lista, que en un principio debía ser para buscar amigos con los que ir a tomar cervezas, gente con la que compartir nuestros momentos de soledad y esas cosas, al final fué derivando en una auténtica lista de frikis, el gobierno de la tecnocracia.
Se empezó a hablar de taxonomías, folksonomías, managements, SEOs, marcadores sociales, AACRs, ISOs,... y la selección natural y Google hicieron el resto. Se prohibieron las bromas entre compañeros (sólo las tirás cómicas en inglés eran bien recibidas), contarse las penas unos a otros y criticar a nuestros superiores. Vamos, que quedó una lista/diccionario donde autopublicitarse.
Ya hace años que me he impuesto una cuota anual de consultas que no puede superar las 3. En mis visitas cuatrimestrales compruebo que las cosas siguen igual, aunque en otro formato. Se siguen mentando términos anglosajones por doquier y ni una concesión al buen humor y a la jarana. Lo que ya no se ven són lamentos sobre lo mal que estamos, desconozco si por pura selección natural o por un sano ejercicio de moderación anti lloriqueo.
De ahí que el número de personas que la utilizan no sea especialmente elevado. Creo que debemos incentivar el uso de la lista con algunas medidas para volver a su esencia, nuestro patio de recreo particular. En mi caso yo propondría:
- Un black list (perdón, era para ponerme a la altura), digo una lista negra de palabras que no se pueden introducir en los mensajes, como las que antes he expuesto. En ella no deberían faltar Widget, Gadget, API, Ajax ....
- Establecer quedadas en diferentes localidades, así no tendríamos que ir a los congresos y jornadas ávidos de relaciones sociales
- Organización temática del foro y que en la clasificación hubiera lugar para los banales (ya verían dónde se genera más actividad). Si no que se indizasen los mensajes según palabras clave en el asunto (Formación, Tecnología,...). Joder, organización que somos bibliotecarios
- Limitar el tamaño de los mensajes. Nada de tostones, por favor
- Una visita obligada a frikitecaris antes de comentar en Iwetel. Un poco de buen humor señores y señoras, que tampoco estamos haciendo "un ou de dos vermells". (A propuesta de la Cornet)
El exceso de normas también tiene su efecto positivo, es más fácil poder desobedecerlas. Pasear el perro sin correa, pasar en bici o andando (en coche no por Dios) un semáforo en rojo, meter un papel en la basura orgánica,... Ya sabeis, esas pequeñas revoluciones cotidianas :-D
PS: Para realizar este artículo he tenido que indagar y buscar en mi interior, como hubiera hecho el gran Lao Tse. La información se trata aquí con el mismo rigor que en un cómic de Mortadelo y Filemón.
Toda la verdad sobre Iwetel








