De ligue en la biblioteca

Ligar en la biblioteca…Un clásico…No con la bibliotecaria (siempre inaccesible). Pero entre usuarios…
“Si, mamá..Voy a estar toda la tarde en la biblioteca, ‘estudiando’ “…

Horas y horas mirando a la chica de enfrente…O pidiendo cada día un boli al chico de la mesa de al lado…

Salen historias muy bonitas….

Pero siempre puede haber sorpresas… Si no, pasen y vean...

(Sean cautos con sus dotes ligoteras en la biblioteca. Los bibliotecarios no nos podemos hacer responsables de los daños colaterales)

Todo es según se mire

Hace unos días nuestra amiga del fotolog En los mundos de Yupi... se preguntaba por qué demonios los frikitecaris no se habían hecho eco de ese invento del maligno llamado la biblioteKa. La suprema dirección me encomienda darle las oportunas explicaciones ante el aparente descuido.

Ya en el mes de agosto del año pasado supe de la existencia del engendro. Como la noticia me la habían contado estuve buscando para asegurarme de que era cierta, tal era el estupor que me invadía. Y resultó que sí, que era cierto, que algún directivo de televisión, quién sabe si intoxicado por la ingesta de moluscos en mal estado, había decidido comprar el formato japonés y adaptarlo al refinado gusto de por aquí. Recuerdo que comenté algunas lindezas sobre el particular en otra bitácora y luego me olvidé del tema.

Para quienes no lo sepan, el invento en cuestión consiste en juntar en una biblioteca a una serie de tontos (que además ejercen, como decía mi profesor de Arte) para hacerles superar pruebas tales como comerse un bocadillo de pelos, darse tortazos en la cara con un pescado o romperse barras de pan en la cabeza. Palabrita que no me lo invento, vean.

Lo primero que siente una son ganas de acordarse de los progenitores de los progenitores de la idea, para iniciar luego un recorrido por refranes y lugares comunes, desde el clásico un tonto engaña a ciento si le dan lugar y tiempo, hasta el actual tontos y cocacola hay en todos los sitios.

Pero tras una reflexión más profunda te das cuenta de que el programa es una gran idea. Si señor. Es un filón, eso sí, con algunas deficiencias que habría que pulir. La principal de estas deficiencias es que, al parecer, hasta la fecha todos los participantes han sobrevivido a las pruebas. Pero aparte de eso, el programa demuestra que es posible conseguir que los componentes de un grupo de usuarios se agredan entre sí. Simple. Genial. Cómodo. Con las técnicas adecuadas no tendríamos que cansarnos repartiendo patadas voladoras, hachazos, collejas y demás a diario, dejando estas saludables prácticas únicamente para momentos de solaz y divertimento, evitando así que pierdan emoción por culpa de la rutina.

¿No es mejor ver el vaso medio lleno?.

Ricitos de oro (revisited by Juanma)

Los bibliotecarios cierran la biblioteca a mediodía y se van al bar de al lado a tomarse su menú del día. Mientras tanto, Ricitos de Oro, una joven cenutriousuaria, se cuela en la biblioteca; como estudió por la LOGSE, es incapaz de interpretar correctamente el cartel de "Cerrado. Volvemos en un momento".

Una vez en la biblioteca, ve tres ordenadores encendidos. Trastea en los tres: el de la directora de la biblioteca (y se carga el programa de gestión de nóminas), el de la bibliotecaria (y manda a tomar viento el programa de pedidos) y el de la becaria en prácticas (que, como tiene abiertos Blogger y Facebook, le mola, y se dedica a postear en Frikitecaris con la sesión de usuario de la becaria).

Hecho esto, se retira al despacho de los bibliotecarios, y se arrepanchinga en los respectivos sofás hasta que encuentra uno de su gusto, el de la becaria, porque es el más pequeñito de los tres y, por tanto, le resulta más ergonómico.

La cenutriousuaria se queda frita.

En ese momento entran los tres bibliotecarios.

La directora exclama: "¡Alguien ha tocado mi programa de nóminas!".

La bibliotecaria grita: "¡Alguien ha borrado los pedidos del último mes!".

La becaria no puede confesar abiertamente que alguien ha utilizado su sesión de usuario de Blogger para montar un flame en Frikitecaris y que quince contactos de Facebook la han eliminado como amiga después de mandarle privados cabreadísimos por algo que no ha hecho, de modo que exclama "¡Alguien ha borrado los quince últimos registros que había catalogado!"

Entonces entran en el despacho, descubren a Ricitos de Oro, la despiertan a gritos y le arquean la ceja. Ricitos de Oro, atemorizada por los tres arqueos de ceja, huye despavorida de la biblioteca y se promete a sí misma que, en lo sucesivo, será una usuaria maja-maja.

[por Juanma]

En la biblioteca es mejor estar calladito...

A veces uno puede hablar en la biblioteca. Más aún si el bibliotecario de turno te da permiso. Pero vete con cuidado con lo que dices que luego pasa lo que pasa...

Hagan clic en la imagen para ver el vídeo. Aquí les dejamos la transcripción de los diálogos, para que se hagan una idea los que no dominen el francés... el francés oral... bueno, el francés hablado, ya me entienden:


La bibliotecaria está sentada en su escritorio sellando fichas de libros. El nerd está sentado en un sofá leyendo, mientras un usuario y una usuaria estan buscando libros en los estantes. La adolescente, lee en la mesa central mientras escucha música. Lo único que rompe el silencio es el tic-tac del reloj, los golpes de la bibliotecaria con el sello y el sonido de las páginas. La bibliotecaria levanta la cabeza.

Bibliotecaria.- AAAAAAAAAH! Hace tiempo que quería intentarlo.

Niña gótica (se sube a la silla y grita).- ME GUSTA LA MÚSICA CLÁSICA!

Todos la miran.

Niña gótica.- Perdonad, pero es verdad que sienta bien.

Nerd.- Comprendo que gritar siente bien y estoy agradablemente sorprendido de que a una jovencita gótica aprecie la música clásica, pero... puedo leer mi libro, por favor? EN SILENCIO!

Bibliotecaria.- Vaya con el Sr. Aburrido, siemprecon el miso libro de exploración naval.

Nerd.- Pues resulta que leo siempre el mismo libro porque dentro de mi cabeza hay niños que se queman, porque cuando cierro los ojos degüello gatos con los dientes, porque quiero assessinarla con la punta del mango de la lupa y después envolver su cadáver con la alfombra.

El nerd se ha ido acercando a la bibliotecaria durante su discurso y la amenaza con la lupa. Ella se levante y le da un bofetón.

Bibliotecaria.- Silencio en MI biblioteca.

Nerd.- Sí, señora.
Tengo que agradecer a Meri Gallego la traducción del diálogo al catalán y, algo más importante, haber encontrado el guión original del cortometraje (en el que me he basado para describir las situaciones, aunque como veréis el diálogo no es exactamente igual en el guión que en el corto).

[Via Bibliobsession 2.0: «Non, il ne faut pas rompre le silence dans les bibliothèques»]

Iniciativas bibliotecarias populares

Cualquiera puede tener el espíritu bibliotecario oculto en su interior. Y de una manera u otra acaba aflorando y encontrando su salida. Esa pasión por dar acceso al saber y crear una colección valiosa para el conocimiento. Compartir y dar acceso a la cultura. ¿Hay alguna cosa "más mejor"?

Si no, vean los múltiples ejemplos existentes en los rincones más dispares: desde la acción de nuestra reina del estilismo y Ministra de defensa Carme Chacón (proporcionando lectura a las bases españolas en el extranjero) , a la curiosa propuesta de un hotel (que da una segunda oportunidad a los pobres libros olvidados y/o perdidos en sus habitaciones en su "olvidoteca") o a la más que loable iniciativa de un camionero de la basura de San Cristobal, Colombia ( que con tiempo y tesón ha conseguido crear una biblioteca de unos 8.000 ejemplares) .

Bonito, bonito...

(Por dios, que alguien le pase este enlace al Sr. Ruiz Gallardón, que en Frikitecaris ya denunciamos el tema en su momento…pero es que tras ver estos casos, de la estupefacción hemos pasado al dolor físico…)

Pollo al Whisky

Ante la avalancha de usuarios incordiosos y la más terrible de las cuestas de enero jamás conocida por algunos, especialmente los más jovenzuelos, recomiendo vivamente la técnica del pollo al Whisky -del popular y antiguo chiste- que es la misma que se utiliza para calcular el IPC.

Teniendo en cuenta que está prohibido agredir físicamente -la agresión psicológica no está tan mal vista, aunque en ningún caso la recomendaría públicamente :P- y que la moral en tiempos de crisis (sí, sí, he dicho crisis, que no Jehová, espero dejen la lapidación para las pelis de los Monty Python) está por los suelos, lo mejor es un par de lingotazos cada vez que le soliciten a uno/a una recomendación literaria.

Así a las nueve de la Mañana empiezas por Frederick Forsyth, a las once ya es Agatha Christie y a la una sin ningún pudor optas por Danielle Steele, que sólo te avienes a prestar previo abrazo y arrumaco. De las tardes mejor ni hablar :D

A ver, de lo que se trata no es de provocarse una enfermedad hepática irreversible, ni mucho menos, sino de alegrarse un poco la mañana y de reducir el número de usuarios lo máximo posible. Os aseguro que el que venga a partir de las 12 ya no vuelve, con lo cual en unos meses la biblioteca vacía y nosotros sólo habremos renunciado a unos añitos de vida pero a cambio de una muchísima mejor calidad de vida...

Eso sí, los que siguen viniendo es que quieren algo más de vosotros/as. Con ésos hay que recurrir a tácticas más clásicas, de las que por aquí se habla a menudo ;)

PS: ¿1,4%? Está claro que calcularon el valor pasadas las ocho de la tarde y con una botella de Whisky de malta a costa del ciudadano.

Libricos de colores

Si esto es lo que pasa por ir por el mundo dando ideas («Dedicado a ti, cenutrio de mi corazón»). No diré que fuera culpa nuestra, no; aunque los tentáculos del frikitecarismo se han extendido por la Profesión (sí, sí, tú, no disimules, sabemos que nos lees a escondidas de Las Grandes Voces de la BiD), no creemos que nuestra influencia llegue tan lejos.

Pero lo adelantamos, aunque no fuimos capaces de prever su expansión. Cuando aún suenan los lamentos porque ha desaparecido la etiqueta 440 del MARC21, nos encontramos con esto: «Rangement».

Para qué queremos la clasificación decimal universal o la clasificación decimal de Dewey? Para qué la clasificación de la Library of Congress? No amigos bibliotecarios y afines, no: para gustos, los colores, y nunca mejor dicho.

No han tenido suficiente con lo anterior? Les van las emociones fuertes? Pues pasen y vean, porque todavía hay más: bookshelf & color.

El enemigo está ahí afuera. Venzámoslo a golpe de CDU, de Dewey o de lo que sea. Pero que vuelva al redil... o nos unimos a él y empezamos a redecorar nuestras bibliotecas?

Paseos literarios

Los libros, un lindo paseo....



(Visto en Alt1040.com , vía Manu)

Hielo en el cuerpo

Si es usted lector asiduo de Frikitecaris, habrá notado que el concepto de bibliotecaria por estos lares no es el de falda monjil, moño y gafas, sino el de glamour, perfección y excelencia. Un ídolo al que adoran los usuarios desde la distancia impuesta del mostrador. Deseo y atracción lejos del alcance del común de los mortales, tanto que su distanciamiento se interpreta a menudo como frialdad. Hielo en el cuerpo.

Esa es la bibliotecaria perfecta. Esa es Biblioteclaria, nuevo miembro de Frikitecaris. Desde aquí sólo nos resta obsequiarla con un par de zapatos rojo carmín de tacón alto para quitar el hipo a cualquier usuario de pro; y darle la bienvenida a este nuestro blog.

Les presentamos a Biblioteclaria.

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Mi infancia son recuerdos de un pueblo de Castilla donde vi la luz una blanca tarde de enero. Hasta aquí el plagio, se me ocurrió y no lo he podido evitar, lo siento.

Empecé el colegio sabiendo leer gracias al empeño de una de mis hermanas mayores y a la historia de El gato Micifuz. Así que nunca sabía por dónde íbamos en la cartilla Paláu cuando me preguntaba la señorita porque, para cuando me tocaba a mí, ya había leído siete veces el “cha-che-chi-cho-chu” y el “yema-yate” y me había ensimismado ante el encanto increíble que para mí tenía la fémina de la ilustración que había sobre la palabra “mujer”, con su blusa rosa y su pelo ondulado, decidiendo que quería ser así de mayor.

De la biblioteca escolar recuerdo el primer libro que llevé en préstamo, Ricitos de oro. La alumna “de las mayores” que estaba atendiendo aquel día me dijo que era un libro muy gordo para mí y consiguió dos cosas. Que me lo leyera de un tirón al volver a casa y que odie hasta hoy el comentario “es que es muy gordo” como excusa para no leer un libro.

Desde entonces hasta hoy he seguido leyendo libros (alguno incluso más gordo que Ricitos de oro): mientras estudiaba en el instituto, la carrera, mientras trabajaba en arqueología, mientras opositaba... Y ahora que trabajo en una biblioteca leo menos de lo que me gustaría porque no encuentro demasiado tiempo.

Este último dato, el de ser quien ocupa el mostrador en una biblioteca, me aporta el encanto increíble.

Hace años que dejé de alisarme el pelo y echar juramentos cuando llueve.

Tengo una blusa rosa.

¿Se puede pedir más?

Saltad, saltad, cenutrios


En Frikitecaris no nos ponemos de acuerdo: ¿es un pájaro? ¿es un avión? ¿es una puerta interestelar del Stargate?

Para mí, la escultura de Donald Lipski que la Biblioteca Pública de la ciudad de Kansas ha colocado en sus instalaciones, es un artefacto que se ha empleado en los circos desde hace mucho tiempo: un aro al que prender fuego para que sea atravesado a saltos por los felinos del circo.

Este aro ha sido trasladado al universo bibliotecario con unas ligeras modificaciones que le otorgan un uso muchísimo más práctico: cojan todos los libros de la biblioteca que tengan para expurgar (ya saben, al gusto), engárcenlos en un aro metálico y coloquen el conjunto en una zona diáfana. A continuación, préndase fuego al invento y pongan a sus cenutriousuarios a atravesarlo a ritmo de latigazos. Diversión garantizada para un buen rato.

(Visto en Bookshelf, vía Fanhunter).

Métodos correctivos I

¿A qué bibliotecario no se le han saltado las lágrimas al ver el estado deplorable de un libro que vuelve agonizante a su biblioteca tras un préstamo duro.… O ha tenido que correr a refugiarse al baño a toda prisa descompuesto tras abrir el buzón de devoluciones….

Pues la Gloucester County Library toma medidas y hace público el incivismo de los usuarios desde su página web. Por si quieren tomar nota.

(que si, que si…un accidente...que el CD se cayó dentro de la boca del perro…que si..)

Para gusto de Frikitecaris, hay que decirlo, faltaría el nombre y la dirección del susodicho cenutrio, para que el escarnio tuviera efecto.


[Gracias a Sfer por la foto]

Laura es así



El Sr. Bush y esposa se despiden de la Casa Blanca. Y nada mejor para pasar a la posteridad que un retrato en la National Portrait Gallery. El retrato de la primera dama ha sido realizado por Aleksander Titovets y ha aparecido descrito en la prensa de la siguiente forma.

"..En el cuadro, Laura Bush, bibliotecaria de profesión y una gran amante de la lectura, muestra un libro en sus manos, mientras por una ventana puede verse la silueta del "Old Executive Building", un anexo de la Casa Blanca..."

Por un momento iba a presentar esta noticia como un ejemplo más de los grandes e ilustres bibliotecarios que existen. Pero creo que me lo he pensado mejor y va a ser que no. (Que también es mala pata que para una bibliotecaria que llega a primera dama de Estados Unidos y ocupa telediarios va y sea… )

(Mira tu que de repente me han entrado ganas de jugar a este juego.. ¡Se lo recomiendo!)

4000 Euracos en mis manos



En nuestra vida frikitecaria, más por costumbre que por otra cosa, hay veces que no nos damos cuenta y cogemos los libros sin ton ni son. A veces ni nos damos cuenta de lo que pasa por nuestras manos.

Un día reparé en ello. Bueno, fue un día que me tocó registrar 3 cajas de libros recién llegados de adquisiciones. Unos libros muy chulis de anatomía y arquitectura, de esos grandes formatos que tanto me gustan y que como título suelen tener un nombre rimbombante acompañado de las palabras "Tratado", "Manual", "Anatomía", "Arquitectura moderna" ... Por ejemplo "Anatomía de Gray". No confundir con la serie que toma el título de este tratado.




Al caso, que me dije : "Estos libros deben costar una pasta", así que me fui a preguntar al señor de adquisiciones y me dijo que en una estimación a la baja habría unos 4000 euros en libros en los 3 carritos que me había registrado. Flipa, flipa, flipa!!!!!

Lástima que en el menudeo de mi barrio estos libros no sean tan apreciados como un televisor de plasma que sino me sacaba un sobresueldo, boohahaha!!!

Altalego



Concurso de fotografías: and the winner is...

Los libros hablan y mentes aviesas los escuchan. Sus lomos susurran frases que sólo unos cuantos sabemos descifrar. El pasado diciembre se cerró la votación para el concurso de fotografías, y ya tenemos ganadora del mismo. Sus susurros fueron los que más gustaron a los lectores de Frikitecaris.

En tecer lugar, y con empate a 18 puntos quedaron las fotos de Eric F. Luna - 1 y Robert. (Nota: Robert, parece ser que los jamones no son suficientes para comprar el voto...).
En el segundo puesto tenemos tríada vencedora con 21 puntos cada uno: Anna - 2, Eric F. Luna - 3 y Juanma.
Y como vencedora absoluta, con 27 puntos, Mentxu. ¡Enhorabuena! Ahora, Mentxu, toca escoger con qué motivo quieres la camiseta: frikitehaikus, eslóganes o micorrelato ;) Y por supuesto, hacerte una foto con la camiseta para que todos veamos ese cuerpazo con tal modelo...

Desde Frikitecaris querríamos agradecer a todos los participantes su aportación, así como a todos los que han votado.

¡Gracias a todos!

Todos los libros del Presidente

¿Se imaginan siendo bibliotecarios en la Casa Blanca?, ¿llevando y trayendo libros del ala Este al ala Oeste y viceversa?. ¿No?. Pues resulta que, según últimas revelaciones, tras sesudas investigaciones periodísticas, se puede afirmar que George Walker Bush junior(suerte que no traducimos los nombres y apellidos, de lo contrario sería Don Jorge Arbusto Caminante Hijo) LEE!. Algunos, malévolamente, se preguntarán, ¿ah si?. Otros dirán que ya lo sabían, que la Biblia seguro y las memorias del pato Donald como mucho. 
El susodicho, leyendo.
Pues bien,Karl Rove, eminencia gris de la Casa Blanca de Bush, ha revelado en un artículo que el presidente saliente ha leído 186 libros en los últimos tres años (a 60 por año).También ha explicado que en 2006 inició una competición con el presidente a ver quién de los dos leía más libros, ganando siempre Rove,que se jacta de emplear una semana para cada uno. Con todo, Bush en 2008, el año con menos lecturas de los últimos tres, ha leído 40 volúmenes. En la lista de tochos figuran: La guerra olvidada,de David Halberstam, La guerra civil española,de Hugh Thomas,  Prisionero sin nombre, celda sin número,del periodista argentino Jacobo Timerman, y varios ensayos biográficos sobre los presidentes Lincoln y Andrew Jackson. Vamos, que ya se ve por dónde "van los tiros". Además, Rove explica que
"We recommended volumes to each other (for example, he encouraged me to read a Mao biography; I suggested a book on Reconstruction's unhappy end). We discussed the books and wrote thank-you notes to some authors".Se desconoce si lee en diagonal o las versiones resúmen del Reader's Digest, el bueno de Rove no lo aclara, lógicamente.
De todos modos, Bush es el amo de un imperio que aspira a crear su propia realidad por lo que no necesita conocer el mundo ni su circunstancia.Más bien le da igual. Para muestra,vean el mapa del mundo según América (del Norte)
PD: el sr Obama también lee mogollón y además escribe...por tanto si quieren optar a una plaza de Bibliodocumentalista en la White House no se desanimen...

El tamaño importa (en algunas mentes más que en otras)

Las estanterías tienen vida propia. Sí, comprobado. Se mueven, se ensanchan y se agrandan según la necesidad del usuario. Seguro que hace las delicias de las bibliotecarias, aunque los bibliotecarios lo puedan tener más difícil en cuanto a la percepción de la medida real y objetiva del agrandamiento, porque ya sabemos que su medida real (la varonil) es fruto de su imaginativo universo paralelo. Pero no se me desvíen: piensen en estanterías, no en cosas que no he mencionado. Para ser exactos, en una estantería que se abre cual abanico para dejar aire y espacio a los nuevos niños-libros que adquiriremos este año con nuestro exiguo presupuesto, tan escaso el pobre que no nos dará ni para comprar una balda más. Señores, en plena crisis hay que reciclar, reusar, reinventar la realidad (pero no al estilo varonil, se entiende). ¡Practicidad, esa es la clave!



[Gracias a Support Distant vía Monkeyzen]

Karl el grande

Karl Lagerfeld, nombre imprescindible de la moda. Influyente, admirado, polémico y muy consciente de que en una profesión como la suya hay que mantenerse en el candelero. “Quiero un reportaje fotográfico para salir en las revistas”, seguramente dijo. “Quiero que se me vea grande, autoritario, fuerte, como el dios de la moda que soy” es probable que pidiera. “¿Alguna idea para la sesión de fotos?”

Y como no, no hay lugar mejor que en su estudio de trabajo….rodeado de los libros de su biblioteca…

(visto en la revista cuore, nº134, 26 de noviembre de 2008)

[Ahora, quizás alguien debería comentarle que en su mesa vale…pero que no se le ocurra hacer esto en la mesa de una biblioteca si no quiere ver como si lindo pelo de color blanco se pone de punta, por Dewey!)

Meme de los placeres frikitecarios

Ya hace mucho, mucho del último meme. Y henos aquí ante un reto que nos lanza Gamoia: dar a conocer tus seis placeres, pequeños o grandes, da igual. Los frikitecaris tenemos nuestras fuentes personales de gozo, por supuesto...Y allá van, por si a alguien le interesa saber qué dulces placeres alegran a los los frikitecaris...

Algernon

1. Dejar que un gato me muerda la nariz con cariño
2. Retozar en una pradera de hierba alta tras la lluvia
3. Disfrutar de un chorro de aire caliente
4. Tomar un vaso de vino después de comer jamón o queso
5. Despertar, golpear el reloj y volver a acostarme
6. Los segundos que rodean un beso apasionado

Anna

(Servidora repite algunos…pero añade alguno nuevo)

1. Las sobremesas, con la familia o los amigos. Acabar la comida o la cena, y seguir hablando con una copa de vino aún llena o tomando un café (o dos…o tres), sin necesidad de moverse de la mesa. Especialmente las sobremesas en las que se solucionan los problemas del mundo y te levantas pensando que todo es posible)
2 . Ir al cine, con todo su ritual: comprar la entrada, entrar en la sala, sentarse en la butaca… que se apaguen las luces y ¡empiece el espectáculo! (aún me emociono como cuando era pequeñaja). Y después el cine forum improvisado correspondiente…
3 . Las preguntas-reto en el trabajo. Esa pregunta que empieza con “hoy es difícil...necesitaría..” y pelearte con la información, buscar y rebuscar. Cuando te sale la respuesta se trata de una pequeña victoria personal. (creo que esta será repetida por muchos)
4. Todas las cosas surrealistas, poco productivas y nada remuneradas (pero al fin y al cabo para mi absolutamente imprescindibles) que me coloco en mi vida. Ahora en esta lista se encuentra el ritual de Frikitecaris y sus frikitequedadas. He pasado a leerlo todo en clave Frikitecaria..."¿Esto me sirve para un post?" ...aix....
5. La vida ociosa en general...sin prisas..que llega a su máxima expresión cuando puedes estar desayunando a las 12 del mediodía...O tomando un vermut a la 1...o merendando a las 6 de la tarda...(...mmmm..)
6 . En el trabajo, cuando te toca ser el coche escoba. Cerrar máquinas…Ese silencio que se produce cuando todos los aparatejos callan…y que indica que ya está, que empieza el punto 5 de la lista.

Atarplus

1. Que me rasquen la espalda, si no hay nadie que me rasque pues rascarme la espalda contra la pared de gotelé y que nadie que diga: "no seas oso"
2. Una buena cerveza justo cuando tienes sed y vas a empezar unas tapas
3. Después de un mes ver que llevo una regularidad calculada en algo que me propuse: estudios, entrenamientos, etc.
4. Después de un calefito y ponerme a currar, dejar que actue la cafeina, que me pegue el subidón y pensar: "Dios, soy el puto rey"
5. Ver, tocar, disfrutar libros de gran formato con diseños distintos, originales como los de arquitectura, pintura, históricos, arte, etc.
6. Acariciar el pelo de mi mujer, deslizar los dedos entre sus cabellos, ver en sus ojos un complicidad entre ambos.


Cristina

1. Tomarme mis horas libres, mías y sólo mías, para mí. Una bibliotecaria se nace, pero hay que cuidarse. Me encantan las horas que me dedico a mí misma, a mis cejas para un perfecto arqueo y mi cutis para mantenerlo blanco y terso. Es un pequeño placer no prescindible, y me recuerda que uno nunca debe descuidarse, no por imagen, sino por confianza en uno mismo.
2. El ritual de cada día. Llegar al trabajo, enchufar el ordenador e inmediatamente irme a por un café. El segundo pequeño placer de ese momento es revisar el correo. Siempre me hacen comenzar el día con una sonrisa. Benditos lectores: os queremos.
3. Los retos. Ante una consulta peliaguda, servidora de ustedes no se cansa hasta encontrar aquello que busca. En eso todos los bibliotecarios somos iguales: el subidón de adrenalina cuando cumplimos expectativas más allá de las cotidianas-normales es brutal. Estamos enganchados. Y no, no lo vamos a dejar, aunque podríamos (si quisiéramos, que no queremos). Somos unos detectives con moño, gafas y sobrado glamour.
4.Otro ritual, pero no bibliotecario: hacer el pan. Servidora esta de ustedes se ha iniciado en el camino del pan artesanal hecho en casa, y el proceso me fascina. Lleva poco tiempo, pero implica organización, previsión y capacidad mental de encajar las piezas del puzzle que es mi vida diaria fuera del trabajo. Es un reto (y ya os he dicho: me encantan), y además, muy satisfactorio.
5. Que me mimen. Me gusta, y mucho. Casi demasiado. Pero no sufráis: suelo ser muy agradecida y corresponder en igual o más medida. Un bibliotecario mimado irradia paz...así que ya sabes, usuario que nos lees...
6. Ser parte de Frikitecaris. Estoy muy orgullosa.

Enric (aka Haakon, aka Er Pini, aka El Gerundense Errante). Atención: este listado demuestra que, a parte de frikitecario, soy de un primario que asusta.

1. Musiquita, a todas horas y de (casi) todos los tipos. Soy feliz poniendo el iPod en modo aleatorio y sorprenderme a mí mismo con la de cositas que tengo en él.

2. Perder horas viendo cosas por Internet. Y no sólo repasando los blogs en Google Reader, sino también saltando de vídeo en vídeo por Youtube o sucedáneos más erótico-festivos. Aunque lecturas como la Wikipedia o El Arte de la Guerra (frikitecaria?) de Sun Zu tampoco son nada despreciables.

3. Dormir como un lirón y despertarme al lado de quien(es) más quiero.

4. Barra de pan caliente + tomates bien maduros + aceite andalú + embutido de Girona = delirio!

5. Ciertas funciones corporales de descarga. No hay nada como sentir la presión de los oprimidos y alcanzar el éxtasis casi místico al liberarlos.

6. ¿Soy el único que va a decir "follar"? ¿Estamos en horario infantil o qué?

Grine

1. El cola-cao de la merienda, bien fresquito en verano y calentito en invierno...
2. Un buen libro en el que perderse durante horas y horas sin que nada ni nadie te moleste (pobre de aquel que ose hacerlo).
3. Las quedadas con los amigos improvisadas o planificadas con tiempo, siempre salen bien y se disfrutan de lo lindo.
4. Los usuarios amables y considerados que hacen que se vaya al traste la idea de que "todos son iguales", a veces algunos te hacen pasar un buen rato con sus conversaciones o su maravillosa educación (cosa rara, rara en estos tiempos).
5. Me apunto al subidón adrenalítico de la consecución de objetivos, cuanto más difícil sea el misterio que hay que resolver más se disfruta del resultado cuando es positivo y si no, a pelearse con quien sea necesario hasta que lo sea. Nunca hay que dar una negativa por respuesta, lo divertido es recorrer el camino hasta que se consigue, qué sensación más grande.
6. Discurrir toda clase de torturas para los cenutriousuarios y compartirlas con el resto del mundo. Be frikitecari my friend!

GeekTeca

1. Leer el/los periódico/s a primera hora de mañana. No hay nada más reconfortante que estar al día desde primera hora de la mañana y poder discutir de política.
2. Que el trabajo que sacamos adelante todos los días sea reconocido. No hay mayor satisfacción que ver a un usuario contento porque ha encontrado un libro a través del opac, después de una sesión individualizada de cinco minutos de formación de usuarios.
3. Quedar con los amigos para comer o cenar, salir al cine, jugar a la Wii o la PlayStation o simplemente para hablar.
4. Cocinar. Lo hago poco, pero me encanta. Experimentar con las recetas y las especias y ver el placer de los comensales al probar tus platos.
5. El agua. Me encanta nadar en la piscina, bucear en el mar o darme un baño de espuma rodeado de velas y a son de jazz.
6. Tener más tiempo libre para coger la bicicleta por la Casa de Campo, probar el Spa que tenemos al lado de la biblioteca o para sentarme durante dos horas para leer un libro.

Jaume Julià

1. Tomarme una cerveza en casa o en un bar tranquilamente. A ser posible Grolsch, siempre que el presupuesto lo permita

2. Pasear con la perra por delante del mar y verla corretear con otros chuchos.

3. Que me rasquen o acaricien la espalda. Bueno, un masaje también me vale :D

4. Tener reflexiones absurdas sobre hechos cotidianos. Eso y decir tonterías todo el día.

5. Nadar en una calita desierta, con el agua cristalina pero de roca, no me gusta la arena y además mi perra no suele ser bienvenida.

6. Para qué negarlo, comer, beber y practicar el sexo. Vamos, como a todo hijo de vecino, digo yo... Si este punto no os vale por obvio lo cambio por viajar, cada año 7 u 8 veces (bendito descuento de residentes!!!) sin contar las idas y venidas a Menorca e Ibiza con el equipo de baloncesto.

Replicant


Rosa


Aquí tienen ustedes algunos de mis pequeños placeres. Poco originales pero reales de verdad.


1. El primer café con leche de la mañana, bien calentito. Me encanta entrar a las siete y poco de la mañana en un bar lleno de gente (currantes de la construcción, principalmente) con mi moño y mis tacones y, contra lo que es la norma en esos sitios, tomarme mi café sin aditivos alcohólicos.


2. Leer en la cama. También me gusta hacer otras cosas en la cama (dormir, no me sean malpensados)


3. Nadar en el mar. No llego a la obsesión enfermiza de algunas personas que conozco que van de playa aunque nieve, pero zambullirme en el salado Mediterráneo es lo mío.


4. El chocolate: bombones, chocolatinas... ¡yum, yum!


5. Los usuarios majos majos que regalan bombones (uno me regaló una botella de ginebra hace tiempo... ¿Me vería cara de borracha? Tal vez no se equivocó del todo)


6. Mi trabajo. A pesar de los presupuestos basura, a pesar de que los responsables políticos la mayoría de veces no saben de que va esto, a pesar de algunos usuarios que son cenutrios hasta la médula, a pesar de todo esto y mas... ser bibliotecaria es mi vocación (ser bibliotecaria y hacer dibujitos sobre bibliotecarias y bibliotecarios, jeje)


Un que passava

Soy vago y procrastinador, lo reconozco y no me avergüenzo de ello. Así que no sólo añado tarde y bajo coacción mi contribución sino que encima lo haré con un enlace: «Meme dels plaers». Es que ya lo escribí en otra parte y me da pereza copiarlo. Al fin y al cabo, sólo les pido un clic en el enlace, por caridad...

Y para el de arriba: este es un lugar decente y bienhablado, así que la palabra con f ni la escribimos. Frikitecaris? No hombre, joder, me refiero a follar. A ver si luego nuestros queridos lectores van a pensar que somos una panda de marranotes calentorros.


Nota: El concurso de frikitecaris cerró la votación hace unas semanas, ¡ya hay ganador! Próximamente en sus pantallas...