Imposición a distancia

La presencia del bibliotecario amedrenta. Su karma fluctúa por la biblioteca imponiéndose en todos los rincones de ella, sin que sea necesario que esté físicamente ahí. Los usuarios -debidamente- tiemblan y se sienten vigilados. Sin embargo, existe un espacio -internet- allí donde ningún bibliotecario puede alcanzar, al menos hasta que consigamos convertir nuestro cuerpo en bits y bytes a nuestro antojo. Actualmente, la mayoría de bibliotecas tienen página web, que representa a la biblioteca y a su espíritu. Pero si analizamos exhaustivamente todas las webs bibliotecarias, veremos un elemento común: ninguna amenaza la integridad física del usuario en caso de negarse a acatar nuestras órdenes.

Y eso debe cambiar.

Mientras buscamos cómo insertarnos como código en internet, mentes más brillantes ya han encontrado la solución.

16 comentarios:

  1. acolostico16/11/07 10:16

    Ah, pero alguién lee los banners? Si hasta hay navagadores qeu los autobloquean...

    ResponderEliminar
  2. Ah, pero alguién lee los banners?

    No hablamos de "alguien" normal, sino de cenutrousuarios, acolostico :pppp Que si Frikitecaris tiene usuariotrolls que son tan cortitos que se equivocan de blog y van a para a otro, qué se puede esperar de ellos. Seguro que se quedan mirando hipnóticamente los banners ;)

    ResponderEliminar
  3. Hay que ser tremendamente cenutrio, lo que excluiría la capacidad lectora, para leer los banners.

    ResponderEliminar
  4. No necesariamente. Analfabetismo y analfabetismo funcional no son exactamente lo mismo.

    ResponderEliminar
  5. Analfabetismo y analfabetismo funcional no son exactamente lo mismo
    Habiendo trabajado en un colegio, certifico que esa afirmación es más que cierta...
    Por otra parte, los banners son un elemente desagradable y un arma superefectiva contra indeseables xDDD

    ResponderEliminar
  6. Hay banners geniales, que justifican por sí solos el haber entrado en determinadas páginas web. Son como los prospectos de las medicinas, según Forges: nadie se los lee, pero son verdaderas obras maestras de la literatura. :-P

    ResponderEliminar
  7. A mi me molestan mucho, los suelo quitar diciendo siempre algún taco, creo que sería mejor utilizar los mensajes subliminales (no se como se escribe =)de toda la vida, ya sabes lo que el ojo no ve, si tu mente.
    Cenutrioooooo, Cenutriooooo, dile al bibliotecario que es tu amoooo.;P

    ResponderEliminar
  8. Eso ya sería nivel avanzado XD

    ResponderEliminar
  9. yo creo que con un banners, que muestre unos ojos inquisidores y el levantamiento de cejas seria suficiente....

    Pd: la mirada fija, sin pestañear que golpee al usuario en su culpa, también es un arma reconocida Frikitecaricamente????

    ResponderEliminar
  10. Qué gran idea, BiblioteKaro...el ojo de Sauron a nuestro lado será un mindundi..

    ResponderEliminar
  11. amenaza la integridad física del usuario en caso de negarse a acatar nuestras órdenes

    Yo ni banners ni nada parecido, lo que haría es en vez de expedirles carné de usuario les implantaría un microchip con órdenes precisas de obediencia y sumisión, amén de sus datos persnales, bancarios, familiares, todo lo necesario para tenerlos controlados; además así no nos dirían : "eh, uuhhh, es que me he dejado el carné".. grrrrgrrr me pongo enferma, dios...

    Uy que mal me sienta dormir poco, en fin. :¬)

    ResponderEliminar
  12. les implantaría un microchip con órdenes precisas de obediencia y sumisión

    Ya puestos, también control remoto...:)

    ResponderEliminar
  13. control remoto...

    Para que nos pille lejos cuando apretemos el botón: TRES, DOS, UNO... BOOOUUMMM. XD

    ResponderEliminar
  14. les implantaría un microchip con órdenes precisas de obediencia y sumisión

    Miniyo a vuestro lado es un mindundi. Yo al principio no veía los banners, y es que mi Firefox y el Adblock habían pasado absolutamente de ellos. Habría que darles una nueva mano de pintura, ahora ya estamos en la biblioteca 2.0 ;)

    ResponderEliminar
  15. les implantaría un microchip con órdenes precisas de obediencia y sumisión

    la dominación frikitecaria empieza a tomar forma:

    1. los bibliotecarios son sus amos, señores y dioses, les deben obediencia

    2. los bibliotecarios son sus amos, señores y dioses, no les pueden dañar

    3. deben procurar la conservación del bibliotecario y la Biblioteca en primer lugar y la autoconservación en segundo.

    En caso que alguna de estas normas entrara en contradicción, el usuario se autodestruirá.

    ResponderEliminar
  16. Tamos sosetes hoy.
    Es que nadie trabaja en viernes?

    ResponderEliminar

 

Twitter

About