Ella siempre dice si...

Por la mañana llega taconeando fuerte, sus pisadas resuenan por el pasillo vacío de la biblioteca-los estudiantes a esas horas o están en clase o en el bar intentando abrir los ojos a golpe de cafetera- hasta que la moqueta amortigua tan taladrante ruido. Creo que lo hace para darse importancia. Una cosa es cierta,con semejantes agujas, no la veo capaz de patadas voladoras ni de saltar un charquito aunque fuera por atrapar un bocata calamares.
No lleva moño,de hecho lleva siempre el pelo suelto y es difícil verle la cara con claridad, no lleva maquillaje, se escuda en la montaña de papel que trae en brazos y que acuna como si fuera su hijo recién nacido. No dice buenos dias cuando entra, se supone que la biblioteca es un templo silente.Se sienta, soltando primero todo el bagaje (cultural?) sobre la mesa ubicada en una urna de cristal forrada de armarios por todos lados menos por uno, donde la colocaron por que se quejaba del ruido de la ventana...Y por que algún encargado de mantenimiento teme que combustione espontáneamente con el oxígeno y con tanto papel.  
Deposita el bolso, enorme, y saca el estuche de las gafas, también enorme. Se pone las gafas (enormes?, si) y examina con disgusto la sala: está demasiado llena, es tiempo de exámenes. A continuación, enciende el ordenador y...se enfrasca durante horas, consume toda la jornada en su garita. Hasta los hay que piensan que pasa la noche allí y que duerme sobre los libros con un ojo abierto, como los dragones...
Pobre del que ose ir a pedir algo, es fulminado de pensamiento y obra. Pobre del que le pregunte al de al lado algo, le hace tragar un tomo de enciclopedia por hablar cuando no toca y deja al resto sordos con su particular "sirena" acústica: un sonido de sifón con gaseosa, burbujeante, un shhhhhhhhh, con el que atrona el espacio mientras reprende al infractor...Pobre del que le lleve un libro con retraso de media hora, pasa a engrosar la lista negra y pierde tanda...bueno, menos si es un usuario extremadamente amable, atento, servicial , le alaba la manicura y a todo lo anterior sumamos que es...guapo (mujeres abstenerse). Un pelota, vamos. Ella siempre dice si...si le gustan!.
Pero un día...
Via "The librarian from the black lagoon"

8 comentarios:

  1. ,con semejantes agujas, no la veo capaz de patadas voladoras ni de saltar un charquito aunque fuera por atrapar un bocata calamares.

    No te creas, es todo un arte, que sólo los más aptos -entre los que no os encontráis vosotros mundanos usuarios- somos capaces. Ginga, cierra ginga, saltito y patada voladora...se me está quedando un glúteo...

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  2. acolostico15/10/08 10:31

    en el enlace he visto una bibliotecaria rosa con cuernos o tentaculos o yo que se...

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  3. Es cómo nos ven los cenutriousuarios cuando les aplicamos técnicas de corrección...

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  4. en el enlace he visto una bibliotecaria rosa con cuernos o tentaculos o yo que se...

    Bueno...en mi caso recién levantada mi cabeza parece la de la Medusa... Pero salgo de casa estupendísima de la muerte...

    Esto es el pánico, que os distorsiona la imagen...

    Ginga, cierra ginga, saltito y patada voladora...se me está quedando un glúteo...

    Me dan agujetas solo de pensarlo... ¡Que técnica!

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  5. Me dan agujetas solo de pensarlo... ¡Que técnica!

    Es que hoy toca, y además con ginga nueva...sólo diré que hay un tramo de cinco minutos en los que tengo que lanzar 256 patadas. Sin contar las de los 50 min. restantes, claro. Casi ná...

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  6. Uix....
    Y yo que aún no me he recuperado de las agujetas de la clase de yoga...

    Mal vamos...

    en los que tengo que lanzar 256 patadas.

    No puedo procesar esa cifra... Demasiado alta...

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  7. Solo puedo decir una cosa: MUUAJUAJUAJUAJUA!!!
    Ô_Ô

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  8. Psssssssss, i jo me la imaginava més gran!!!!!!!!!!

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